EL MONÓLOGO DE LAS OCHO

Rafa Latorre y los cribados de la sanidad andaluza: "Hay que detenerse y aclararlo, porque es demasiado grave como para que permanezca en el limbo de la confirmación"

El periodista y presentador de la Brújula expone en su monólogo las amenazas de la diputada de Junts sobre el gobierno de Pedro Sánchez, quien además ha sido cuestionado por el presidente Donald Trump. Esto sienta según Latorre el precedente preelectoral y prepara el terreno sufragista a nivel nacional; como también en comunidades como Andalucía o Extremadura.

Rafa Latorre

Madrid |

No, no crean que Pedro Sánchez distingue a Donald Trump de Carles Puigdemont ni a la política exterior de España de la política interior del PSOE. Porque como al final todo está supedito a mantenerse durante un día más en el gobierno, el interés nacional es una mera anécdota, y la táctica es la misma en Washington que en Waterloo. Trata de engañarlos a todos.

Esta es la razón de su actual aprieto. Que no puede dejar de comprometerse pero tampoco puede cumplir. Y por eso hace estas extravagancias que comprometen el buen nombre de España cuando firma el mismo documento que todos los países de la OTAN y luego niega haber firmado lo que ha firmado.

Lo mismo que hace con Puigdemont, lo hace con Trump, y uno no puede engañar a todo el mundo al mismo tiempo. Hoy Pedro Sánchez al fin se ha atrevido a responder a los incensantes ataques de Donald Trump. 5 alusiones directas del presidente de Estados Unidos y hasta hoy, la única respuesta del Gobierno ha sido atacar al corresponsal español que le ha hecho a Trump una pregunta.

Hoy al fin, Sánchez ha dicho algo. Aunque en realidad ha dicho nada.

La razón por la que a Sánchez se le pone la lengua de trapo cuando habla del gasto militar es la misma por la que le ocurre lo mismo cuando habla de la transferencia de las competencias de inmigración a Cataluña. Si cumple con la OTAN, incumple con todos sus socios antimilitares y no puede dejar de cumplir con la OTAN sin convertirse en un paria, de manera que prefiere hablar y decir nada.

Las amenazas de Junts y la posibilidad electoral

¿Ha llegado la hora del cambio? Esta pregunta es el único punto en el orden del día de la reunión que la plana mayor de Junts celebrará en Perpignan el lunes. Han sido convocados por Carles Puigdemont y es verdad que el prófugo tiene que darle un poco de espectacularidad a sus amenazas porque adolecen de falta de credibilidad.

Hoy los socialistas le restan importancia a las palabras de Miriam Nogueras, que no solo ha anunciado que Junts no va a votar nunca unas cuentas salidas de este Consejo de Ministros, es que además ha utilizado una proclama que suena inequívocamente a fin de ciclo.

La hora del cambio…

Oficialmente le quitan hierro a las amenazas pero es natural que hoy se pregunten si Puigdemont se atreverá a investir a Feijóo en una moción de censura. Por de pronto, lo tienen muy fácil si quieren limitarse a matar de inanición el mandato de Pedro Sánchez. Les basta con cortar cualquier vía de comunicación y poner el voto automático en No.

¿Qué dice Sánchez? Pide tiempo.

En cuanto a Feijóo, la pregunta es qué papel quiere asumir. Si un papel activo en el que se presta a una negociación de los términos de una moción de censura… o un papel pasivo, de espera a que Puigdemont se decida si quiere castigar a Sánchez. Parece por sus palabras que es lo segundo.

En cualquier caso ya empieza a sonar el toque a zafarrancha electoral. Y no solo en Andalucía, donde las elecciones ya tienen fecha y la política ha enloquecido en una precampaña brutal a cuenta de la crisis de los cribados. Hoy se ha vivido una escena en el Parlamento andaluz, muro que merece que todo se detenga para contemplarla, porque es verdaderamente importante el episodio de Inmaculada Montalbán, una diputada de Por Andalucía que apareció armada en el Pleno con dos mamografías.

Decía que esta es la teta de ahora no recuerdo y estoy autorizada a enseñarla. Y dice que esa mamografía ha sido corregida, no. Ha sido manipulada por el Sistema andaluz de Salud. Aprovechando el fallo informático que impedía acceder a los registros. Es decir, que lo que está es acusando al sistema de salud de haber forzado un apagón informático para poder manipular el historial clínico de las pacientes. Sí, eso ha dicho.

Bueno, es que esto no es solo una difamación absolutamente atroz. En caso de que no sea cierto, sino que esto verdaderamente compromete la credibilidad del sistema andaluz de Salud y le envía un mensaje absolutamente nefasto a las mujeres. Digo, en el caso de que no se haya producido, en el caso de que se haya producido, tiene que caer todo el peso de la ley sobre aquel que ha modificado esos registros.

Y desde luego, el gobierno no puede permanecer un minuto más como si nada hubiera pasado. Tiene que producirse dimisiones al más alto nivel, pero tampoco se puede fingir que Inmaculada no ha dicho lo que ha dicho. Pero es que una vez se ha proferido semejante acusación en el pleno, hay que detenerse y aclararlo, porque es demasiado grave como para que permanezca ahí, en el limbo de la confirmación.

Efrenecciones en Extremadura

Es muy probable que en las próximas horas la extremeña María Guardiola convoque unas elecciones anticipadas con el argumento de que no ha podido sacar adelante unos presupuestos autonómicos. Esto tiene una doble ventaja para el PP, primero desnudar el mandato de Sánchez, que no sólo ha sido incapaz de aprobar unas cuentas desde que fue investido sino que además dice que no le importa; lo que le define, no como un Gobierno, sino como una minoría de bloqueo con el único objetivo de evitar la alternancia.

La otra ventaja es aprovechar la situación de descomposición del PSOE extremeño, en otro tiempo maquinaria imbatible, y hoy una formación que tiene a su líder investigado y completamente desacreditado por sus maniobras para conseguir el aforamiento.

Ojo, porque hay otra autonomía donde se dan casi las mismas circunstancias y es Aragón. Un Gobierno del PP que no convence a Vox para aprobar sus cuentas y con el PSOE en mínimos históricos de apoyo electoral, con una candidata a la que las encuestas conceden mínimas posibilidades.

Hoy hablado el presidente aragonés Jorge Azcón, que no ha aclarado demasiado.