EL MONÓLOGO DE LAS OCHO

Rafa Latorre, sobre el cambio de Sumar con el Gobierno: "Tienen que mostrar un perfil propio y no parecer una franquicia socialista"

El periodista y director de La Brújula expone en su monólogo el giro de la formación de Yolanda Díaz con el Ejecutivo, las informaciones sobre el contexto de la guerra de Irán y los problemas internos y polémicas de la administración Trump sobre este conflicto.

Rafa Latorre

Madrid |

Hay una forma de guerra no convencional que consiste en declarar la muerte de los líderes del enemigo. Como ya no hay quien se fie de lo que ven sus ojos, las redes bullen de teorías acerca de los seis dedos de Netanyahu. Dicen que sus apariciones más recientes han sido fabricadas mediante la inteligencia artificial. No parece que haya muerto, de hecho es el único que parece que va a salir vivo de esta guerra.

Mientras que Donald Trump tiene que explicar las disidencias en su propio equipo, Netayanhu sigue avanzando en su plan de laminar las sucursales de Irán en su país vecino y cobrarse las cabezas de los líderes de la revolución islámica de Irán.

Ali Larijani es el político más veterano del régimen iraní. Decía que era el gobernante de facto. Desde luego era la mano derecha de Ali Jamenei y una figura central de la revolución islámica. Fíjense cómo funciona esto de la reputación internacional, que de él se decía hace tiempo que era un moderado. Ya saben que los occidentales se pasan la vida tratando de encontrar en Irán la extraña figura del fanático moderado.

Pues en algún momento creyeron verla en Larijani. ¿Cómo puede mantenerse durante tantos años en la cúpula de un régimen sanguinario y teocrático? Pues no siéndolo. Larijani no lo era. De hecho era el responsable de la maquinaria represiva del régimen como jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional.

Como ya es costumbre, los muertos se dicen vivos y los vivos se dicen muertos. Así que Irán ha tratado de desmentir la muerte de Larijani. La agencia semioficial Tasnim ha difundido lo que describe como una nota manuscrita de Larijaní, honrando a los 84 marinos de guerra que mató un torpedo estadounidense al hundir su fragata el mes pasado, cerca de las costas de Sri Lanka en un intento por negar su muerte.

Problemas internos y polémicas de la administración Trump

La disidencia más dañina de la guerra de Donald Trump no proviene de la izquierda, ni del partido demócrata ni del activismo pacifista. La disidencia más dañina políticamente para Trump proviene de esa derecha nacionalista a la que Trump sedujo diciendo America First, America Great Again y prometiendo un retorno al aislacionismo que sacara a Estados Unidos de todas las guerra, pusiera fin a su mandato como gendarme mundial y se centrara en los problemas económicos de los americanos.

A Donald Trump le acaba de dimitir el director del Centro Nacional de Contrainteligencia y lo ha hecho con una carta demoledora que derriba todos los argumentos con los que ha emprendido la guerra de Irán. Joseph Kent no es un progre. Más bien es parte del trumpismo ideologizado, gente como Tucker Carlson, que se creyeron realmente que en Trump había ideología y no narcisismo.

Lo que revela la dimisión de Kent es la fractura en la propia administración estadounidense y la decepción del MAGA, cuya bandera la enarbola ahora en la Casa Blanca el vicepresidente JD Vance, mucho más ideológico que Trump y contrario desde el principio al ataque a Irán e incluso a la intervención en Venezuela.

El ya exdirector del Centro Nacional de Contrainteligencia se va diciendo que él defiende las políticas con las que Trump hizo campaña en 2016, 2020 y 2024. "Tras mucha reflexión, he decidido dimitir de mi cargo como director del Centro Nacional Antiterrorista, con efecto a partir de hoy.

No puedo, en conciencia, apoyar la guerra que se libra en Irán. Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y es evidente que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense", arranca su mensaje al presidente.

Por cierto, porque en el nacionalismo estadounidense y Kent es un ultra hay mucho antiisraelí, mucho antisemita, vamos.

En cualquier caso hoy Trump no solo le ha restado importancia a la dimisión del director del Centro Nacional de Contraterrorismo. Además ha vuelto a amenazar a los países de la OTAN por no querer sumarse a su guerra enviado sus barcos al estrecho de Ormuz, aunque dice que en realidad no los necesita porque la guerra va a terminar en dos o tres días…

Los efectos de las elecciones en Castilla y León en la izquierda

Ha ocurrido algo curioso aparentemente paradójico tras las elecciones en Castilla y León. Resulta que en la derecha se han suavizado las formas. Bueno, tanto que están descontando los minutos para anunciar un acuerdo en Extremadura para investir a María Guardiola, porque Vox ha entendido el mensaje del electorado y saben que no pueden permitirse cultivar la imagen de partido de bloqueo que a pesar de sus bravatas siempre termina jugando a favor de Pedro Sánchez.

En la izquierda en cambio parece que Sumar ahora, después de tres años de docilidad, cree que tiene que mostrar un perfil propio, alejarse del PSOE y mostrarse algo más bravo. No tanto como Podemos, pero tampoco puede parecer una franquicia socialista.

Así que ha decidido revolverse contra la desidia del Gobierno para aprobar las medidas anticrisis y han criticado la demora del Gobierno y su pacatería a la hora de socorrer a los sectores más afectados por el shock de precios desatado por la guerra.

Y justo ahora, tras la debacle electoral se abre el debate sobre si a Sumar le conviene o no permanecer en el Consejo de Ministros. Les leo una noticia que hoy firma en El Confidencial Juan Fernández Miranda: "El debate abierto en los chats internos de estas formaciones políticas profundiza en la idea de que el único beneficiario de esta situación es Sánchez, que el PSOE está ocupando su espacio natural, que "hay que recuperar la calle", y que hace falta "dar un golpe de mano" sin acabar con el Ejecutivo: "Hay que salir del Gobierno.

Es la única forma de mantener perfil propio. No podemos seguir siendo los parientes pobres del PSOE"; "La situación es inaguantable. En el Gobierno solo sobrevive Sánchez"; "No se puede gobernar ni impulsar nuestras propuestas. Hay que salir y recuperar la calle". "Si seguimos en el Gobierno nos machacan en Andalucía".