LA BRÚJULA

El monólogo de las ocho: "La persona que tiene encomendada la misión de promover la justicia ya tiene el auto que le señala el camino al banquillo"

Rafa Latorre reflexiona en 'La Brújula' sobre la actualidad del caso del Fiscal General del Estado y del conflicto palestino-israelí.

Rafa Latorre

Madrid |

Los atentados del 7 de Octubre dejaron en la memoria de los israelíes alguna imágenes imborrables del horror. Una de ellas no movía tanto al espanto como a la ira. Son los dirigentes de Hamas en su refugio dorado de Doha en Qatar, celebrando la mayor matanza de judío desde la II Guerra Mundial y agradeciéndole a Alá el éxito de la operación terrorista.

Israel juró matarlos a todos y empezó por Ismail Haniyah. El asesinato selectivo ocurrió en junio de 2024 cuando el líder terrorista viajó a Irán. Lo mataron en la residencia donde se alojaba en el norte de Teherán y esto provocó una crisis con la república chií.

Hamas encuentra refugio en Qatar desde hace muchos años, allí tienen sus oficinas los muy bien nutridos líderes de la organización terrorista. Si Israel no había atacado el santuario catarí es quizás porque se trata de uno de los principales aliados de Estados Unidos en la región.

Es nada menos que la ubicación del cuartel general delantero del Comando Central de los Estados Unidos y el Centro de Operaciones Aéreas Combinadas.

En Oriente Próximo todo es muy complicado por mucho que los activistas que van de humanitarios pretendan simplificarlo.

Israel ha atacado hoy Catar para matar a otros líderes de Hamas que participaron en la planificación de la matanza del 7 de octubre.

Por el momento el balance de víctimas es confuso pero en Israel empiezan a celebrar la eliminación de personas muy relevantes dentro de la milicia terrorista de Hamas.

¿Habrá consecuencias? Bueno, Catar es un mediador entre israelíes y palestinos, un aliado principal de Estados Unidos y tiene lazos con otros emiratos ricos e influyentes, aparte de que riega con sus petrodólares el fútbol y otros opiáceos que enganchan a las democracias occidentales.

"Este ataque criminal constituye una flagrante violación de todas las leyes y normas internacionales y supone una grave amenaza para la seguridad de los qataríes y los residentes en Qatar", ha asegurado el ministerio de Asuntos Exteriores catarí.

Miren precisamente hoy en que este ataque sorpresa a Catar ponía patas arriba toda la región, lo que se esperaba con enorme preocupación era una gran ofensiva sobre la ciudad de Gaza. Israel ha ordenado la evacuación total de la ciudad de Gaza y amenaza con una invasión total para apoderarse de toda la ciudad.

Se conoce la fianza sobre el Fiscal General

El fiscal general del Estado ya ha recibido el auto del Supremo que lo sentará en el banquillo por haber filtrado presuntamente datos confidenciales del novio de Ayuso, en una operación para perjudicar a una adversaria del Gobierno.

El coro oficialista sigue repitiendo que el Supremo no tiene pruebas. La prueba ya se practicará en el juicio pero el juez Ángel Hurtado ya tiene un cúmulo indiciario suficiente como para abrir un juicio oral e imponer a Álvaro García Ortiz una fianza de 150mil euros.

¿Por qué se le impone esta fianza? Para garantizarse el pago de la indemnización que el novio de Ayuso, Alberto González Amador, le reclama para resarcir el daño moral provocado.

Porque gracias a la publicidad de los intercambios de su abogado con la Fiscalía empezaron a llamarle delincuente confeso, cuando en realidad esa negociación, incluso la oferta de una confesión no enerva la presunción de inocencia.

La prueba se practicará en el juicio, pero ¿Cómo que no hay indicios de que Álvaro García Ortiz fue el artífice de tan sucia operación de Estado?

Álvaro García Ortiz demostró una gran ansiedad por hacerse con el documento confidencial, pidió que se lo enviaran a una cuenta personal, ese documento terminó en La Moncloa y después en la prensa y el Fiscal General del Estado destruyó el rastro de todas las comunicaciones de esas horas cruciales incluida la cuenta de correo gmail. Si esto no es una prueba indiciaria, que venga Baltasar Garzón y los cien mil hijos del lawfare a explicarlo.

García Ortiz ya tiene el auto que le señala el camino al banquillo de los acusado. Se defenderá en un juicio sin haber renunciado a su cargo como Fiscal General del Estado. La persona que tiene encomendada la misión de promover la acción de la Justicia para la persecución del delito, sentado en un juicio para defenderse de los cargos que se le imputan.

A esto hemos llegado mientras el coro oficialista insiste en que no hay ninguna prueba para enjuiciar a Álvaro García Ortiz por la operación política con la que pretendió destruir a Isabel Díaz Ayuso.

No, si la prueba se practicará en el juicio, pero el magistrado del Supremo Ángel Hurtado aprecia un cúmulo indiciario suficiente no sólo como para sentarlo en el banquillo sino para imponerle además una fianza de 150mil euros. ¿Por qué? Sería la garantía de pago que el novio de Ayuso Alberto González Amador reclama para resarcir el daño moral.

Pero el Gobierno sigue apoyando su continuidad en el cargo, en su doble condición de fiscal y reo.

Le reiteraba su apoyo como ministro 23, la portavoz Pilar Alegría tras el Consejo.

La oposición en cambio está airada y escandalizada. En X Alberto Núñez Feijóo ha escrito y publicado que "El Tribunal Supremo juzgará al fiscal general del Estado, al que incluso le impone el pago de una fianza. La degradación institucional a la que Pedro Sánchez somete a nuestro país es insoportable. Si el PSOE no exige la dimisión de Álvaro García Ortiz le acompañará hasta el banquillo" Y le ha puesto voz a la indignación del Partido Popular la portavoz Esther Muñoz