El monólogo de las ocho: "Sánchez puede decirse el más antiisraelí mientras sus socios le reprochan que sólo es un oportunista"
Rafa Latorre reflexiona en La Brújula sobre el final de la flotilla de libertad tras el asalto de las tropas israelíes y las novedades del caso de Begoña Gómez.
Madrid |
Fin de trayecto para la flotilla en el puerto de Ashdod, a donde han sido conducidos por el ejército israelí los 400 tripulantes, entre ellos 65 españoles. El destino siempre ha sido la deportación, nadie había imaginado siquiera que sortearía el bloqueo para alcanzar Gaza.
Ya está, por tanto, se acabó la aventura y en lo que ahora confían los que emprendieron esta odisea es en que su protesta tenga ahora una prolongación en las calles de las ciudades europeas con diversas manifestaciones. Israel ha dado por concluido este episodio, que considera una provocación, la próxima semana serán devueltos a sus países.
El Gobierno se ha volcado con la flotilla, con un cinismo inconmensurable, sacando a navegar un buque de la armada que regresará a puerto sin haber tenido ni la más mínima participación, como testigo lejanísimo de los hechos, pero con la intención de que Sánchez pueda decirse el más antiisraelí mientras sus socios le reprochan que sólo es un oportunista.
Esa tensión es la que está haciendo peligro el embargo de armas a Israel. El Psoe ha conseguido que Junts apoye el decreto, lo cual no es cuestión menor, teniendo en cuenta que en Junts ha habido una cierta afinidad tradicional con Israel. Pero ahora el decreto peligra por la izquierda, o sea por aquellos que no están en contra del embargo sino por aquellos que consideran que es flojito y que no se conforman con menos que con una ruptura de las relaciones.
Bueno, ya escuchaban ayer a Ione Belarra pidiendo que el buque español diera una respuesta militar a la intervención de la flota israelí contra la flotilla.
[[H3:Novedades en el caso de Begoña Gómez]
El póker de imputaciones de Begoña Gómez lo resolverá un jurado popular, si es que antes no lo impiden los recursos y las instancias superiores. Es la intención del juez Peinado, que no se conforma con que un jurado popular dirima el posible caso de malversación de Begoña Gómez y que aboca a la mujer del presidente a enfrentarse al veredicto de 9 ciudadanos sobre los delitos de tráfico de influencias, intrusismo, corrupción en los negocios y apropiación indebida.
Para dar este paso, el juez se basa en que el delito de tráfico de influencias, uno de los cuatro por el que se investiga en esta pieza a la esposa del presidente del Gobierno, se encuentra entre los previstos por la Ley del Jurado para que sean juzgados por este tipo de tribunal, lo que, en este caso, arrastra a los otros tres delitos por los que Gómez está imputada. En el auto por el que comunica esa decisión, Peinado cita a Gómez, Álvarez, Barrabés y al resto de partes personadas el próximo lunes, 6 de octubre, a las 17.30 para comunicarles su decisión.
También hay novedades en el caso que injustamente seguimos llamando caso Koldo. Hay novedades en la investigación del caso Koldo. Siempre decimos que a esto le llamamos caso Koldo para abreviar y porque ha sido el taquígrafo de una década de presunta corrupción. Pero el nombre le ha quedado pequeñísimo a este caso.
Hay un salto cualitativo en la investigación, porque la UCO ahora se interesa por las cuentas de dos altos cargos por si hubiera algún tipo de compensación por haber facilitado las adjudicaciones. Hablamos del exdirector general de Carreteras, Javier Herrero y la exdirectora de ADIF, Isabel Pardo de Vera. Los investigadores piden al juez Ismael Moreno que solicite a una decena de entidades bancarias todas la información de cuentas controladas por estos dos presuntos implicados en la trama. Arantza Martín, buenas tardes
Polémica sobre la Junta de Andalucía y las pruebas médicas sobre el cáncer de mama
En un principio, la Consejería de salud de Andalucía le quitó el hierro al asunto. Esta es una forma un tanto temeraria de conducirse que ya apreciamos en el ministerio de Igualdad por el fiasco de las pulseras. Esto no es menos grave, porque ni son 3 o 4 casos, ni es una campaña para desestabilizar la sanidad pública. Al menos si hacemos caso a los datos que ahora ha presentado la propia Junta de Andalucía. ha admitido que unas 2.000 mujeres han sufrido los retrasos en los diagnósticos del cáncer de mama.
Hablamos de casos de mujeres que acudieron al cribado para la detección precoz de un tumor en el pecho y cuyo resultado fue dudoso. Claro, muchas de ellas se iban a su casa pensando que era negativo cuando en algunos casos era necesario una nueva cita para confirmar o descartar el mal. Y cuando recibían la llamada para una nueva prueba lo vivían con una gran angustia.
La consejería asegura que revisará todas las mamografías realizadas en los tres últimos años, y hoy han empezado a llamar a las mujeres afectadas por los retrasos para aclarar el avance de los cánceres detectados.