LA BRÚJULA

El monólogo de las ocho: "No hay un solo miembro del Gobierno que considere que a la legislatura le quede un hálito de vida"

Rafa Latorre reflexiona en su monólogo sobre las repercusiones de las palabras ayer de Alberto Núñez Feijóo en el Congreso de los Diputados, que hicieron eco de la polémica que gira en torno al suegro del presidente del Gobierno y a delitos de prostitución que han llegado a los oídos de la prensa española

Rafa Latorre

Madrid |

No hay un solo miembro del Gobierno que considere que a la legislatura le quede un hálito de vida, pero tras el pleno de ayer se han volcado, con gran entusiasmo propagandístico a fingir que sí, que Pedro Sánchez ha obtenido un prórroga vital como presidente. No es así y quien ha querido expedir el certificado de defunción ha sido una vez más Podemos.

Lo que dice Pablo Fernández es cierto, más que una agenda política lo que hay es una tensa espera, no sé si acompañada de oraciones, hasta el próximo informe de la UCO y hasta la próxima diligencia judicial.

La de hoy del Supremo apunta al lugar más delicado que son las cuentas del partido. Leopoldo Puente ha dictado un auto donde ordena que se requiera al PSOE para que aporte, además de las cantidades abonadas o transferidas a Ábalos, las transmitidas por éste al partido político, "en concepto de donación o por cualquier otro motivo". O sea que no le cuadran las donaciones de Ábalos, aprecia aparentes faltas de sintonía en los pagos.

Nada más provisional que un pleno sobre la corrupción cuando aún se está investigando la corrupción.

Y como no hay nada más provisional que un pleno sobre la corrupción cuando aún se está investigando la corrupción, lo más perdurable del pleno de ayer es la acusación que Feijóo hizo desde la Tribuna a Sánchez de ser "partícipe a título lucrativo de la prostitución".

Estalla internacionalmente la polémica en torno al suegro de Sánchez

Ayer era un tabú, hoy la prensa internacional ya se ocupa de los negocios del suegro de Pedro Sánchez. 'The Times' se hace eco de la noticia y dice: "Pedro Sánchez vivía de los 'burdeles gays' de su suegro, dicen opositores".

En realidad no es exacto, porque la oposición no le acusa vivir de burdeles gay sino de prostíbulos de todo género, también donde se prostituían mujeres.

En cualquier caso, la oposición no va a dejar el tema a pesar de los sofocos que ha provocado la alusión en la izquierda.

En una "acción conjunta" en el Congreso y el Senado, el PP asedia al Gobierno con una treintena de preguntas escritas para obligar al Ejecutivo a dar "explicaciones" por "el uso de inmuebles públicos como prostíbulos del suegro del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez".

En este caso se refiere no a la incongruencia de que pudiera haberse beneficiado de esos negocios el secretario general de un partido que no solo es abolicionista sino que expulsará a los clientes de la prostitución sino sobre el alquiler de inmuebles de MUFACE a la familia de la mujer del presidente, Begoña Gómez, sobre las que el PP sospecha que han sido espacios que luego "podrían haber sido utilizados para actividades vinculadas a la prostitución, explotación sexual o trata de personas".

Hoy ha estado la nueva portavoz parlamentaria del PP,Esther Muñoz, en Espejo Público de Antena 3 y ha confirmado que ni fue un calentón de Feijóo ni una invectiva fugaz. El PP seguirá pidiéndole explicaciones a Sánchez por los negocios de Sabiniano.

Si hoy los prostíbulos de Sabiniano son un tema de conversación pública, y ya no el rumor de los enterados, es en realidad porque su yerno Pedro Sánchez lo dejó todo dispuesto para el debate. Fue él quien anunció la expulsión del PSOE de quienes hayan sido clientes de la prostitución y eso obliga a preguntarse qué oprobio le reservan a quienes se hayan beneficiado del negocio.

Pero es que además: estableció la responsabilidad política de Isabel Díaz Ayuso en las cuentas de su novio en el hecho de que vive en una casa comprada por él. De manera que la oposición solo está juzgando a Sánchez con sus propias normas.

El PSOE prosigue con su política abolicionista

Vamos a recordar que el PSOE registró en mayo de 2022 una proposición de ley con la que pretendía abolir la prostitución, por la cual se modificaba una ley ya existente con la introducción de artículos como este.

"Artículo 187 bis. El que, con ánimo de lucro y de manera habitual, destine un inmueble, local o establecimiento, abierto o no al público, o cualquier otro espacio, a promover, favorecer o facilitar la prostitución de otra persona, aun con su consentimiento, será castigado con la pena de prisión de dos a cuatro años y multa de dieciocho a veinticuatro meses, sin perjuicio de la clausura prevista en el artículo 194 de este Código".

Si esa iniciativa fue presentada como una proposición de ley y no como un proyecto es porque su socio de coalición, Sumar, no es abolicionista sino regulacionista, y por la misma razón, por falta de apoyo no prosperó en el Congreso. Pero el PSOE ha renovado su compromiso de abolir la prostitución y hoy mismo la Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España, Elma Saiz, lo ha reivindicado

También el ministro del Interior Grande Marlaska.

Óscar López y Óscar Puente reaccionan a las polémicas y sus repercusiones

En cualquier caso ni esa ley ni ninguna van a prosperar, porque la legislatura está muerta. No moribunda. Muerta.

La propaganda oficial se ha volcado en ofrecer una visión eufórica del pleno, como si Pedro Sánchez hubiera superado una cuestión de confianza y esto le hubiera dado un impulso político para terminar la legislatura.

Cuando si esa cuestión de confianza no se convocó fue por la razón única de que Sánchez la hubiera perdido y basta con hacer un cálculo elemental para averiguarlo. Sin embargo, cuanto más falaz es la propaganda más exagerada tiene que presentarse y ahí es donde Óscar López, en la exageración, se desempeña como ninguno.

El otro Óscar, Óscar Puente, ha recuperado la voz después de los recientes caos ferroviarios que lo habían enmudecido, le han preguntado por si atisbaba la posibilidad de unas elecciones y la verdad es que la respuesta no es muy concluyente.