La hermana de un español encarcelado en Venezuela: "No he tenido respuesta ni de Zapatero ni del Gobierno de Sánchez"
La hermana de Fernando Noya, uno de los españoles encarcelados en Venezuela, denuncia en La Brújula que ni el Gobierno de España ni José Luis Rodríguez Zapatero han respondido a las peticiones de ayuda de las familias. Reclama "la liberación de todos los presos políticos" y relata las condiciones "inhumanas" de la prisión de El Rodeo I.
Tras el anuncio de Jorge Rodríguez sobre la liberación de un "número significativo" de presos políticos, solo unas pocas decenas han salido en libertad, incluidos cinco españoles que ya están en Madrid. Verónica Noya, hermana de Fernando Noya y esposa del capitán Antonio Sequeda —ambos de nacionalidad española y recluidos en El Rodeo I—, denuncia en La Brújula la discriminación en las excarcelaciones y el abandono institucional. En una conexión telefónica con Rafa Latorre, relata el calvario de sus familiares, atrapados en un "juicio clandestino" y en condiciones de aislamiento total.
En conversación telefónica con Rafa Latorre en La Brújula, Verónica Noya explicó que su hermano Fernando —de nacionalidad española— y su esposo, el capitán Antonio Sequeda, permanecen recluidos en la cárcel de El Rodeo I, tras pasar casi cuatro años en el temido Helicoide.
"Estuvieron allí casi cuatro años recluidos en unas condiciones fatales, víctimas de violación de todos sus derechos humanos fundamentales", afirmó. Según relató, desde hace un año y ocho meses ninguno de ellos ha podido comunicarse con sus familias.
La situación, asegura Noya, se agrava por el aislamiento impuesto a los presos políticos.
"Están en una celda de dos por dos metros, 23 horas al día, sin televisión, sin radio, sin siquiera una libreta donde escribir. Están aislados del mundo", denunció.
Un juicio clandestino y sin defensa
Preguntada por el proceso judicial contra su hermano y su esposo, Noya asegura que ambos fueron condenados tras "un juicio clandestino". "Trasladaron el tribunal de noche hasta El Helicoide y les obligaron a firmar un acta con la que inventaron toda la sentencia. Nunca tuvimos derecho a una defensa de confianza", explicó.
Según su testimonio, los familiares no han tenido acceso al expediente judicial ni han recibido comunicación oficial sobre el estado procesal de los presos. "Hasta hoy seguimos sin poder ver ese expediente", añadió.
Críticas al Gobierno español y a Zapatero
Noya lamenta la falta de apoyo de las autoridades españolas: "He intentado acercarme, he enviado cartas y acudido al Ministerio de Asuntos Exteriores, pero no he recibido respuesta".
Cuestionada sobre la mediación de José Luis Rodríguez Zapatero en la liberación de presos venezolanos, fue tajante: "No sé qué gestiones habrá hecho, pero por mis familiares no han hecho mayor cosa".
Mencionó además que el pasado diciembre el presidente Pedro Sánchez se reunió únicamente con los familiares de dos presos vascos ya liberados, sin convocar al resto. "No fuimos invitados ni notificados de esa reunión", señaló.
"La justicia no puede admitir discriminaciones"
Sobre las recientes excarcelaciones anunciadas por Jorge Rodríguez, Noya asegura no haber recibido información sobre por qué unos presos han sido liberados y otros no.
"Nos mantiene la fe y la esperanza", afirmó. "La justicia no admite discriminaciones ni selecciones. Continuaré elevando mi voz hasta que todos los presos políticos sean liberados".
Denunció que, de los cerca de 900 presos políticos contabilizados en Venezuela, "solo unas diez personas han sido puestas en libertad". Recordó además que incluso en las cárceles la desinformación es absoluta: "Los presos no sabían que Nicolás Maduro ya había sido detenido y trasladado a Estados Unidos. Así viven de aislados".
Los familiares, en vigilia a las puertas de la cárcel
Desde hace varios días, decenas de allegados mantienen una vigilia ante el penal de El Rodeo I. "Se atrevieron a contarles a los presos la noticia de la detención de Maduro, y muchos se alegraron, lloraban de emoción. Les pidieron que siguieran esperando fuera, con la esperanza de que pronto serán liberados", contó Noya emocionada.
Antes de despedirse, Noya expresó su deseo más profundo: "Solo quiero que mi hermano Fernando y mi esposo Antonio vuelvan a casa, libres y con vida".