Consuelo Ordóñez: 'La Audiencia Nacional fue cómplice de los homenajes a los etarras durante años'"
La presidenta de Covite denuncia en La Brújula de Onda Cero que la justicia archivó durante años denuncias por los "ongi etorri" y acusa a la Audiencia Nacional de permitir la humillación pública a las víctimas del terrorismo.
El Observatorio de Radicalización de Covite ha contabilizado durante 2025 un total de 374 actos de apoyo a ETA, 47 menos que el año anterior. Aunque los "ongi etorri" han desaparecido, el colectivo de Víctimas del Terrorismo advierte de que la legitimación pública del grupo terrorista sigue viva en Euskadi y Navarra.
En La Brújula de Onda Cero, Consuelo Ordóñez conversó con Rafa Latorre sobre el alcance de esta normalización social y las razones por las que, según ella, "la Audiencia Nacional permitió durante años esa impunidad".
"El objetivo sigue siendo legitimar a ETA"
Ordóñez explicó que los actos contabilizados por Covite durante 2025 se centraron en reivindicaciones por la excarcelación de los 125 presos de ETA que aún permanecen en prisión, de los cuales más de la mitad "ya disfrutan de terceros grados fraudulentos".
La presidenta de Covite señaló que el año estuvo marcado, además, por el aniversario de los fusilamientos de miembros de ETA en 1975, lo que dio pie a numerosos homenajes. "Han pasado todo el año reivindicando a esos terroristas, no como víctimas del franquismo, sino precisamente por su pertenencia a ETA. El objetivo era legitimar a ETA, blanquear su trayectoria criminal", criticó Ordóñez.
En su opinión, esa narrativa persiste porque "siguen empeñados en tratarlos como presos políticos, como gudaris, como referentes, cuando en realidad son criminales condenados por los delitos más graves del Código Penal".
"Solo cinco presos de ETA se han arrepentido de verdad"
Preguntada por Latorre sobre la diferencia entre los presos que salen en libertad con homenajes multitudinarios y aquellos que no, Ordóñez fue tajante: "Cuando un preso se arrepiente de verdad y colabora con el Estado, no recibe bienvenida".
Explicó que, de todos los casos analizados en los últimos años, Covite solo ha identificado cinco reclusos que, a su juicio, mostraron arrepentimiento real. "Nosotros somos los primeros interesados en que haya arrepentidos, pero lo que no aceptamos es este cachondeo de los falsos arrepentidos", afirmó.
Añadió que estos casos están vinculados a la vía Nanclares, un programa que, según Ordóñez, fracasó pero sirvió para demostrar que "la deslegitimación de ETA comienza cuando uno de sus presos se desvincula públicamente de la izquierda abertzale".
"Es el arma más poderosa contra el terror. Lo que más daño les hace es que uno de los suyos se arrepienta de verdad", resaltó.
"Los ongi etorri fueron un acto humillante y la Audiencia Nacional los permitió"
Ordóñez celebró que las bienvenidas públicas a los presos de ETA hayan desaparecido, pero recordó su coste emocional y judicial: "Fueron el acto más humillante que sufrimos las víctimas durante tantos años".
Denunció que las primeras denuncias que interpuso Covite fueron sistemáticamente archivadas. "La Audiencia Nacional era la máxima responsable de que se celebraran estos actos tan dolorosos. Archivaban todas y cada una de mis denuncias alegando que eran manifestaciones de alegría por la salida de un vecino del pueblo", reveló.
Añadió que esa misma expresión, "manifestaciones de alegría", era la que utilizaba la izquierda abertzale para justificar los homenajes. "La Audiencia Nacional fue cómplice de la izquierda abertzale", dijo con dureza.
Según Ordóñez, solo la presión constante de Covite logró que el entorno de Sortu anunciara el fin de los "ongi etorri": "Logramos que Otegi dijera públicamente que no se iban a hacer más. Fue una victoria nuestra".