Marta García Aller analiza el "desastre" en el informe PISA: "Los niños subcontratan los trabajos de la ESO a ChatGPT, los adultos lo hacen en la oficina"
La directora de La Brújula ha destacado que España no es el único país en el que han bajado los resultados, una tendencia global que podría tener explicación en las herramientas generativas y afectar al resto de la población.
Déjame que te cuente lo que me dijo hace poco, muy preocupado, el presidente de una empresa, de una gran empresa, una que emplea miles de personas en España. Una de esas grandes consultoras a la que otras empresas contratan para resolver sus problemas. Alquilamos cerebros, me dijo. ¿Y qué vamos a hacer en el futuro si cada vez a la gente le cuesta más pensar?, se preguntaba el directivo. Estaba encantado con las oportunidades de negocio de la IA, pero preocupado por la caída que detectaban en el pensamiento crítico de la gente más joven que entra a trabajar en la empresa.
Lo recordaba hoy al ver los resultados del informe PISA. Menudo desastre. La educación en España se hunde en los resultados de esta gran evaluación internacional que mide el nivel de los estudiantes en 90 países. El de España es el peor resultado del siglo. Un descalabro. Los alumnos españoles se hunden en matemáticas y lectura.
Aunque el hundimiento de los alumnos españoles sea mayor (uno de los peores del mundo), no solo cae el nivel educativo en España, también en otros países que siempre han sido los primeros de la clase, como Singapur, Japón y Corea. Lo que lleva a los expertos a pensar que el retroceso, no por generalizado menos preocupante, que parte de la caída se deba a que estos son los primeros adolescentes que pueden echar mano de la IA generativa desde pequeños para que les hagan los trabajos.
Parte de la caída se debe a que estos son los primeros adolescentes que pueden echar mano de la IA
España pierde 42 puntos por década en lectura frente a 27 de la OCDE, y esto es curioso. Son las familias con más recursos las que más caen en comprensión lectora. El uso que hoy le da el alumnado de 15 años a la IA generativa (resumir y escribir textos) está asociado a peores resultados y es el alumnado de renta más alta (precisamente quien más ha caído) quien más lo usa.
En 2025, una abrumadora mayoría de los alumnos (más de un 90% en España) ya usa chatbots para sus tareas escolares. Y para las tareas de síntesis y elaboración de textos, eso que se supone que aprendemos a hacer en el cole, quienes NO usan la IA puntúan más de 20 puntos por encima de quienes sí lo hacen.
El problema no solo sería el uso de pantallas, sino cómo se usan. Cuando no se usan para buscar información, sino para subcontratar los deberes. Mientras que la comprensión escrita se deteriora mucho menos en textos cortos, los alumnos fallan en los textos largos y pasan de las preguntas en vez de trabajarlas.
Por eso me acordé de aquel presidente de una gran empresa, el que alquila cerebros. Y eso que su empresa vende soluciones tecnológicas, pero también está preocupado por cómo afecta la IA a sus empleados. No solo los niños subcontratan los trabajos de la ESO a ChatGPT. Cada vez más adultos lo hacen también en la oficina.
No solo los niños subcontratan los trabajos de la ESO a ChatGPT. Cada vez más adultos lo hacen también en la oficina
Escribir también es una tecnología, una que sirve para pensar. Y estamos dejando de usarla. Si escribir es pensar, ¿qué pasa con el pensamiento en un mundo donde se vuelve tan fácil subcontratarlo? Porque hacer un ensayo con el chatbot de turno es pedirle que piense por ti.
¿qué pasa con el pensamiento en un mundo donde se vuelve tan fácil subcontratarlo?
El uso de la IA en los adultos
Y nos estamos escandalizando por el resultado del informe PISA, que examina a chavales de 15 años, porque son ellos los evaluados. ¿Pero y si los evaluados fuéramos los adultos? ¿Pensamos nosotros peor que hace 10 años? ¿Tenemos menos capacidad de atención?
El año pasado, un pequeño estudio del M.I.T. mostró que las personas que escribieron en asociación con chatbots de IA tenían una menor actividad cerebral mientras escribían, en comparación con aquellos que trabajaban sin chatbots. Los escritores que usaban IA no recordaban lo que, exactamente, habían escrito, y sentían poca propiedad sobre su trabajo.
El problema de dejar de escribir no es cuánto van a necesitarlo los niños en su futuro trabajo. Sino porque lo necesitan para aprender a pensar. Escribir ordena las ideas y agudiza la mente.
Y dejarle al Chat GPT de turno que te escriba lo que todavía no has ni siquiera pensado no es solo dejar de escribir, a lo mejor es también dejar de pensar. Descargarlo en una memoria externa propiedad de una empresa que deglutirá sin masticar los pensamientos que no llegaste a desarrollar para luego dárselos bien procesaditos al siguiente que le pida un simulacro.
Sabemos lo que puede suceder con las habilidades cuando las delegamos. Por ejemplo, hay investigaciones que demuestran que el uso continuado del GPS (doy fe) debilita el sentido de la orientación. ¿Es esto grave? Bueno, según. Si una tecnología es muy buena y está disponible casi siempre, tal vez haya habilidades que estemos dispuestos a perder. No hace falta saber orientarse si hay un aparato que lo hace por ti… ¿Pero qué pasa si dejamos de pensar?
Si perdemos el pensamiento crítico podríamos no reparar en lo inútil que resulta que de esta debacle en la educación española la oposición culpe al Gobierno, el Gobierno a las pantallas y las comunidades al Gobierno.
¿Quien asume la responsabilidad del informe PISA?
Tiempo tenemos esta tarde para hablar de mucho más que de política, hoy vamos a hablar y mucho de educación y de inteligencia artificial, pero veamos la lectura política que se ha hecho de la debacle educativa que muestra el informe PISA. ¿Asume alguna responsabilidad el Gobierno? ¿Y las comunidades autónomas?
La respuesta corta es que no. La oposición atribuye los malos resultados al Gobierno y a la ley Celaá, y no ve responsabilidad alguna en las comunidades autónomas gobernadas por el PP, que son la mayoría y que tienen las competencias en educación. Los gobiernos autonómicos llevan años ignorando las protestas del profesorado por la falta de recursos en las aulas, por cierto.
¿Y el Gobierno? ¿Asume el Gobierno de España que lleva 8 años gobernando que en este tiempo la educación no haya hecho más que deteriorarse? Tampoco.
España lleva varios años cayendo. De hecho, ya en 2023 el Gobierno anunció un plan de refuerzo en lectura y matemáticas, para tratar de remediar los malos resultados anteriores. Pero hemos ido a peor, no ha funcionado. ¿Cómo iba a funcionar si no se ha podido llevar a la práctica porque llevamos toda la legislatura sin que el Gobierno sea capaz de aprobar unos Presupuestos Generales del Estado? Y, encima, tratando de convencernos de que tampoco es tan grave seguir sin Presupuestos. Bueno, pues en educación ya vemos que sí. La educación sigue sin los refuerzos que llevan años pidiendo.
Y entre tanto los estudiantes en España continúan empeorando. Los profesores llevan años avisando, con sus huelgas y protestas, de que faltan medios. Los resultados confirman la caída alarmante en el nivel de los alumnos. Para cuándo un informe PISA del nivel de los políticos.