en la brújula

La comunidad científica ha rechazado las declaraciones de Trump que vinculan paracetamol y vacunas con el autismo

La sección de 'Esto es ciencia' con Juanjo de la Iglesia. Donald Trump ha vuelto a situarse en el centro de la polémica tras desaconsejar el uso de paracetamol en embarazadas y cuestionar la vacunación infantil, relacionándolos sin pruebas con el autismo. La comunidad científica ha reaccionado con contundencia y ha recordado que no existe ninguna evidencia que respalde estas afirmaciones.

ondacero.es

Madrid |

Donald Trump ha generado una nueva polémica al respaldar declaraciones de su secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., en las que se ha desaconsejado el consumo de paracetamol en embarazadas por un supuesto vínculo con el autismo. El expresidente ha llegado a justificar esta idea en un rumor: “Hay un rumor que no sé si es cierto o no de que en Cuba no tienen paracetamol porque no tienen dinero para comprarlo y virtualmente no tienen autismo”.

Además, ha insistido en su ya conocida postura antivacunas, cuestionando la vacunación contra la hepatitis B en recién nacidos: “La hepatitis B se transmite sexualmente (…) yo esperaría hasta que el niño tenga 12 años y esté formado para que se ponga la vacuna”.

Las sociedades médicas han calificado estas declaraciones de irresponsables. “No hay una evidencia clara en absoluto como para decir que las embarazadas no deben tomar paracetamol”, ha afirmado Rocío Sánchez Carpintero, pediatra y directora del Departamento de Pediatría de la Clínica Universitaria de Navarra. Sobre las vacunas, ha recordado que “hace mucho tiempo que la evidencia demostró que no existe absolutamente ningún vínculo entre vacunas y autismo”.

La especialista ha subrayado que “nosotros no funcionamos con rumores en cosas tan importantes que hacen referencia a la salud de los niños y al bienestar”. Por su parte, los expertos han recordado que la fiebre en el embarazo puede ser perjudicial para el feto y que el paracetamol, bajo supervisión médica, es seguro.

Las declaraciones de Trump y Kennedy Jr. han sido interpretadas como un intento de instaurar una “realidad paralela”, en palabras del doctor Vicente Baos, y han provocado que la comunidad científica internacional alzara la voz ante lo que consideran un grave retroceso en salud pública.