VIAJEROS

Marta Insausti, "La motera", relata su vuelta al mundo en moto tras superar un cáncer

Con 55 años y tras atravesar un momento personal complicado, Marta Insausti, alias "La motera", emprendió un viaje en moto con un único objetivo: llegar a la Fundación Vicente Ferrer, en el sur de La India. Lo que inicialmente iba a ser un viaje de uno o dos meses acabó convirtiéndose en una vuelta al mundo de un año, interrumpida por la pandemia y completada finalmente en octubre de 2022.

ondacero.es

Madrid |

Una vuelta al mundo de más de 50.000 kilómetros en moto y en solitario, marcada por un cáncer superado, la solidaridad, la pandemia y el encuentro con diferentes culturas. "La motera" recuerda en Gente Viajera que la idea surgió tras recibir una invitación de la Fundación Vicente Ferrer para conocer sobre terreno sus proyectos en la India. "Yo creo que la vida siempre decide por nosotros. Tú tienes una idea, pero se te va cruzando la vida", afirma.

Hasta entonces, Marta Insausti nunca había realizado un gran viaje en moto ni había viajado sola. Su compañera de aventura fue "La Chiquitina", una Royal Enfield Himalaya de 400 centímetros cúbicos a la que bautizó por su tamaño. El recorrido la llevó por Europa, Turquía, Irán, Pakistán, India, el sudeste asiático, Nueva Zelanda, Chile, Perú, México y Estados Unidos, acumulando más de 50.000 kilómetros. Y todo tras un cáncer. Superar esta enfermedad cambió completamente su forma de afrontar la vida y fue el impulso definitivo para iniciar el viaje: "De repente eres muy consciente de que eres mortal, de que esto son dos días", señala. Esa experiencia la llevó a convertir su vuelta al mundo en un reto solidario para recaudar fondos tanto para la Fundación Vicente Ferrer como para Cris Contra el Cáncer. "Si sigo aquí es gracias a la investigación. Gracias a ella, mucha gente seguimos viva", apunta.

Mezquita, Isfahán | Unsplash

Irán, uno de los países que más le sorprendió

En Irán, Marta rodó acompañada de su hija, generando expectación allá por donde iban en un país donde las mujeres no pueden conducir motocicletas: "Cuando veían que éramos mujeres se nos acercaban mujeres, contándonos cosas, preguntándonos y dándonos las gracias por ser valientes." Irán le impactó mucho, siendo la experiencia vivida en el vagón exclusivo para mujeres del metro de Teherán lo mejor de cada día en la capital iraní: "Aquello era una fiesta", explica. "Las mujeres iraníes son súper potentes, hablan inglés, son modernísimas, están al tanto de lo que pasa en el mundo." Algo que comprobó también mientras visitaba distintas mezquitas en Isfahán, acompañada tanto por una profesora universitaria de inglés como por una mujer profundamente religiosa, dos perspectivas que Marta Insausti define como "dos mundos muy diferentes", pero igualmente enriquecedoras.

Pakistán y las fronteras, los momentos más difíciles

Tras despedirse de su hija en Irán, Marta continuó sola hacia Pakistán, donde tuvo que recorrer la región de Baluchistán bajo escolta debido a la situación de inseguridad. "Fue un mundo súper raro, pasar de estar todo el día libre por ahí, a ir de cuartel en cuartel." Aunque asegura no haber sentido miedo durante el viaje, reconoce que la incertidumbre de las fronteras fue una de las mayores dificultades de su aventura: "Las fronteras siempre son muy pesadas. Mucha documentación, mucha incertidumbre." La llegada de la pandemia complicó todavía más el recorrido. El cierre de fronteras la sorprendió en Chile, donde tuvo que dejar su moto durante dos años antes de poder regresar para completar la vuelta al mundo. "La segunda parte del viaje después del COVID fue mucho más difícil que la primera", confiesa.

Mujeres indias | Pexels

La llegada a la Fundación Vicente Ferrer

La India, el destino que motivó el inicio de la aventura, fue también uno de los momentos más emotivos del viaje. Insausti recuerda en nuestros micrófonos la emoción de ver por primera vez el cartel de Anantapur. A su llegada, fue recibida "con un abrazo enorme" por Ana Ferrer, trabajadores y colaboradores de la Fundación Vicente Ferrer. Durante la estancia, pudo conocer los proyectos sobre el terreno y encontrarse con las mujeres a las que llevaba años amadrinando. "Te das cuenta de que la Fundación es un Estado paralelo al Estado, que lo que está haciendo en La India es algo realmente increíble."

Un espacio para seguir compartiendo experiencias viajeras

Tras finalizar la vuelta al mundo, Marta Insausti puso en marcha El Almacén de Viajes, un espacio en Madrid dedicado a organizar charlas, talleres de escritura y actividades relacionadas con los viajes. "La motera" explica que el proyecto nace de la necesidad de mantener el contacto humano que había encontrado durante su recorrido alrededor del mundo.

Escucha el audio completo de esta entrevista a Marta Insausti en Gente viajera, el programa de viajes de Onda Cero que se emite sábados y domingos de 12:00 a 14:00 h, presentado por Lorena Pérez Mansillas en su edición estival.