Si tiene un dolor, sensibilidad, hinchazón, lagrimeo, sensación de tener algo dentro del ojo, sensibilidad a la luz, legañas o un bulto rojo próximo al borde del párpado similar a un grano, es muy probable que tenga un orzuelo.
Son molestos, dolorosos y, en ocasiones, difíciles de erradicar, tienen tendencia a formarse en la parte externa y contener pus.
Tal y como recoge Quirónsalud, los factores de riesgo para padecer un orzuelo son tener una inflamación crónica en el borde del párpado conocida como blefaritis, tocarse los ojos sin lavarse las manos, colocarse las lentes de contactos sin desinfectarlas previamente, usar cosméticos en mal estado, no desmaquillarse los ojos o tener rosácea.
La mejor forma para prevenir los orzuelos es adoptar unas buenas medidas higiénicas con repetidos lavados y desinfección de manos, no tocarse los ojos, no compartir maquillaje, desmaquillarse siempre por la noche, limpiar los ojos con toallitas específicas o aplicando de forma regular una compresa tibia en la zona, limpiar y desinfectar las lentes de contacto y manipularlas con las manos limpias y mantener a raya la blefaritis.
El orzuelo debería empezar a desaparecer en un par de días. Desde la OMIQ nos recomiendan programar revisiones oftalmológicas cada año y si se tiene blefaritis tratarla.