Walter, la lechuza que ha formado una familia en un ático de Manhattan
Una familia de lechuzas comunes ha convertido un antiguo depósito de agua situado sobre un edificio del Upper West Side de Manhattan en su particular hogar. Sus cinco polluelos provocaron tal desconcierto entre los vecinos con sus chillidos nocturnos que terminaron atrayendo la atención de curiosos y fotógrafos. Según los expertos, se trataría del primer caso documentado en la historia moderna de una familia de lechuzas comunes criando en Manhattan. En Las cartas de Iván Cortés, Walter, el padre de familia, nos cuenta con humor cómo ha conseguido cumplir el sueño americano.
Vivir en Manhattan es el sueño de muchas personas, aunque los precios de la vivienda convierten esa aspiración en algo difícil de alcanzar. Sin embargo, una familia muy particular ha conseguido instalarse en uno de los barrios más conocidos de Nueva York sin pagar un solo dólar de alquiler.
Sus protagonistas son Walter y Tammy, una pareja de lechuzas comunes que cría a sus cinco polluelos en un antiguo depósito de agua de madera situado sobre un edificio del Upper West Side, junto a Central Park.
La historia ha inspirado una nueva entrega de Las cartas de Iván Cortés, la sección de humor de Como el Perro y el Gato, el programa que presenta y dirige el veterinario Carlos Rodríguez en Onda Cero.
Un ático junto a Central Park con alquiler gratuito
La familia ha elegido como hogar uno de los característicos depósitos de agua de madera que todavía pueden verse en las azoteas de numerosos edificios neoyorquinos.
Para Walter, se trata de una vivienda con una ubicación privilegiada: en pleno Upper West Side y a pocos pasos de Central Park.
Eso sí, el ático presenta algunas limitaciones. No dispone de ascensor ni calefacción, pero tiene una ventaja difícil de superar en el mercado inmobiliario de Manhattan: el alquiler es completamente gratuito.
En su carta, Walter presume de haber cumplido el sueño americano al conseguir una vivienda en un barrio exclusivo y formar una familia numerosa.
Cinco polluelos cuyos chillidos desconcertaron a los vecinos
Walter y Tammy tienen cinco crías, a las que el protagonista de la carta llama Bobby, Billy, Jimmy, Tommy y Joey.
Durante semanas, sus vocalizaciones nocturnas provocaron desconcierto entre los residentes de los edificios cercanos.
Algunos vecinos aseguraban escuchar sonidos que recordaban a gritos humanos y llegaron a pensar que algún niño podía estar sufriendo.
Sin embargo, el origen de aquellos ruidos no era una situación de peligro, sino una familia de lechuzas criando a sus polluelos en una azotea.
Las vocalizaciones de las crías de lechuza común pueden resultar especialmente llamativas para quienes no están familiarizados con esta especie.
Una familia de lechuzas que ha despertado la curiosidad de Nueva York
Una vez descubierto el origen de los sonidos, la familia comenzó a atraer la atención de vecinos, aficionados a las aves y fotógrafos.
Según el relato, en una azotea cercana llegaron a reunirse unas veinte personas para observar a las lechuzas.
La presencia de esta familia resulta especialmente interesante porque, según los expertos citados en la historia, sería el primer caso documentado en la historia moderna de lechuzas comunes criando en Manhattan.
El hallazgo recuerda que incluso en ciudades densamente urbanizadas pueden aparecer oportunidades para determinadas especies silvestres, aunque la convivencia con las personas también plantea desafíos.
¿De qué se alimentan las lechuzas en Manhattan?
Las lechuzas comunes son aves rapaces nocturnas que se alimentan principalmente de pequeños mamíferos, especialmente roedores.
En el relato de Walter, él y Tammy salen durante la noche a buscar ratones y ratas para alimentar a sus cinco polluelos.
Una circunstancia que Iván Cortés aprovecha para bromear sobre la abundancia de comida disponible para una lechuza en Nueva York: mientras los humanos tienen que afrontar el elevado coste de la vida, estos animales pueden encontrar alimento entre los roedores de la ciudad.
Las cartas de Iván Cortés: Walter y el sueño americano
En su carta, Walter explica que siempre quiso prosperar, mudarse a un buen barrio y ofrecer a sus hijos las mejores oportunidades.
Y parece haberlo conseguido: vive junto a Central Park, tiene un ático gratuito, dispone de comida para su familia y sus cinco hijos se han convertido en pequeñas celebridades del vecindario.
Entre bromas sobre el precio de la vivienda, las dificultades de criar a cinco polluelos y los fotógrafos que ahora visitan la azotea, Walter reivindica su éxito como padre de familia.
Solo le queda un objetivo pendiente: conseguir que sus hijos se independicen antes de cumplir los treinta años.
Una historia de fauna urbana que Iván Cortés transforma en una divertida carta sobre la familia, la vivienda y las inesperadas oportunidades que ofrece la gran ciudad.
Presenta y dirige: Carlos Rodríguez.
Produce: Beatriz Ramos Jiménez.