Las cartas de Iván Cortés

Duque, el perro cartero de Brasil que lleva casi diez años trabajando sin cobrar y ya tiene uniforme oficial

En la localidad brasileña de Paraí, un perro mestizo llamado Duque lleva casi diez años acompañando a Marlene, la cartera del pueblo, durante el reparto de correspondencia. Su dedicación es tal que incluso acude a buscarla los fines de semana y durante las vacaciones. Ahora, después de tantos años de servicio, ha recibido su propio uniforme oficial. En Las cartas de Iván Cortés, este peculiar trabajador de Correos nos cuenta su historia con mucho humor y reivindica el reconocimiento de una nueva raza: ¡el perro cartero!

Beatriz Ramos Jiménez

Madrid |

Hay perros pastores, perros de rescate, perros policía y perros de asistencia. Pero en Paraí, una pequeña localidad de Brasil, vive un perro que ha decidido especializarse en una profesión bastante menos habitual: repartir correspondencia.

Se llama Duque, es mestizo y lleva casi diez años acompañando a Marlene, la cartera del pueblo, durante sus jornadas de trabajo. Una historia que protagoniza una nueva entrega de Las cartas de Iván Cortés en Como el Perro y el Gato, el programa que presenta y dirige el veterinario Carlos Rodríguez en Onda Cero.

Un perro que encontró su vocación en Correos

Durante mucho tiempo, Duque fue simplemente un perro mestizo que paseaba tranquilamente por las calles de Paraí. De hecho, Marlene llegó a pensar que era un animal callejero porque lo veía frecuentemente por el pueblo.

Sin embargo, Duque tenía familia y, según cuenta con humor en su carta, también tenía una vocación profesional que todavía no había descubierto.

Todo cambió cuando conoció a Marlene y comenzó a acompañarla durante el reparto de correspondencia. Lo que empezó como una actividad ocasional terminó convirtiéndose en una rutina que se ha mantenido durante casi una década.

Cada día, Duque sale de su casa, busca a Marlene y la acompaña durante su recorrido junto al carrito lleno de cartas. Y todo ello sin haber tenido que presentarse a unas oposiciones.

Un trabajador tan comprometido que también acude en vacaciones

La dedicación de Duque es tan extraordinaria que ni siquiera entiende demasiado bien el concepto de descanso laboral.

Cuando llegan los fines de semana o las vacaciones, el perro continúa presentándose en el lugar donde habitualmente se encuentra con Marlene. Allí olfatea, comprueba que su compañera no está trabajando y termina marchándose.

En su particular carta, Duque presume de ser un auténtico funcionario ejemplar, siempre dispuesto a cumplir con sus obligaciones, aunque nadie le haya explicado que los días libres también forman parte de la vida laboral.

Una divertida manera de contar cómo la relación entre un perro y una cartera se ha convertido en una tradición cotidiana en esta localidad brasileña.

Duque ya tiene su propio uniforme oficial

Después de casi diez años acompañando a Marlene, Duque ha recibido un reconocimiento muy especial: un uniforme oficial confeccionado a su medida.

El perro luce orgulloso su nueva indumentaria, que representa simbólicamente todos esos años de compañía durante el reparto postal.

Y, como explica en su carta a Iván Cortés, este uniforme también le ha servido para resolver una cuestión que llevaba tiempo preocupándole: su identidad profesional.

Porque Duque ya no quiere que lo consideren simplemente un perro sin raza. Ahora reivindica que se reconozca una nueva categoría canina: el perro cartero.

Las cartas de Iván Cortés: humor e historias sorprendentes del mundo animal

En esta nueva entrega de Las cartas de Iván Cortés, Duque se dirige directamente al colaborador de Como el Perro y el Gato para contarle cómo encontró su vocación, cómo se convirtió en el compañero inseparable de Marlene y por qué considera que merece un lugar destacado entre los trabajadores de Correos.

Una historia real narrada con el humor y la ironía característicos de la sección, en la que Duque presume de conocer el mundo de las cartas mejor que Papá Noel y los Reyes Magos juntos.

Porque algunos perros llevan la pelota, otros traen el periódico y Duque ha decidido dedicar su vida a acompañar el reparto de correspondencia.