RFK, secretario de Salud de Trump: "No temo los gérmenes, esnifaba cocaína en el asiento del indodoro"
Desde la oposición piden su dimisión y recuerdan el doble rasero de la administración Trump, que califica a personas con problemas de drogadicción como "lo peor de lo peor"
Madrid |
Es un abonado a la polémica y lo ha vuelto a demostrar. El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., ha asegurado que no tiene miedo a los gérmenes y en su explicación ha ejemplificado con una peculiar situación. "No temo los gérmenes... esnifaba cocaína en el asiento del indodoro", ha afirmado durante una entrevista en el pódcast This Past Weekend.
Conocido como RFK Jr., el responsable de la política sanitaria del Gobierno de Donald Trump ha abordado en la conversación su pasado con las adicciones. Ambos hablan de su historial de abuso de sustancias y de las reuniones de apoyo a las que acudían antes de que se suspendieran durante la pandemia de COVID-19. Según ha relatado, tras la cancelación formaron un grupo alternativo que siguió reuniéndose.
Kennedy ha reflexionado sobre sus décadas de recuperación del alcoholismo y otras drogas, y ha explicado que su prioridad es mantener la disciplina diaria para no recaer. "Sé que esta enfermedad me matará", ha señalado en referencia a la adicción. "Si no la trato, y para mí eso significa ir a reuniones todos los días, es malo para mi vida".
Las palabras del secretario de Salud han provocado una ola de críticas. La organización Protect Our Care, que defiende el acceso a una sanidad asequible en Estados Unidos, ha pedido su dimisión tras la entrevista. En un comunicado lo califica como "la persona más peligrosa y menos capacitada que jamás haya dirigido una agencia federal con poder de vida o muerte".
El congresista demócrata por Pensilvania Malcolm Kenyatta ha ironizado en la red social X: "Por alguna razón no confío en este tipo en materia de salud pública".
En la misma línea, Aaron Reichlin-Melnick, investigador del American Immigration Council, denuncia lo que considera un doble rasero en el discurso del Gobierno sobre las adicciones. "Solo un recordatorio de que la administración Trump llama a los inmigrantes que han caído en la drogadicción 'lo peor de lo peor', sin importar cuánto tiempo haya pasado desde sus problemas de adicción", ha señalado.