Otra boda termina a golpes en Galicia con 70 personas implicadas: piedras, palos y dos policías heridos
Tras la catastrófica boda vivida en Gomesende, Ourense, que se hizo viral hace apenas unos días, este fin de semana otro poblado gallego ha visto cómo el enlace acababa en batalla campal.
Madrid |
Hace apenas unos días, una boda entre un orensano y una colombiana acabó en una batalla campal entre familias. Ocurrió en el pueblo de Gomesende, poblado donde ambas familias acabaron peleadas tras enfadarse la mujer porque su marido "le había prometido" los 40.000 euros conseguidos entre los regalos por el enlace. Esta se tomó la justicia por su mano y decidió acostarse con un camarero, lo que provocó que los unos y los otros se tiraran platos, vasos y toda la vajilla restante.
Este fin de semana se presenció un acontecimiento similar, aunque se desconocen los detalles específicos que pudieron provocar el conflicto, a diferencia de la de Gomesende. Dos sucesos de este calibre en una semana tienden a construir un relato algo distópico de las bodas gallegas. Lo que está claro es lo que se suele decir de estos eventos, que "es un día que jamás podrás olvidar".
La dantesca boda de Pontevedra
La pasada madrugada del domingo dejó a unas 70 personas implicadas en una pelea entre dos familias durante la madrugada del domingo en el poblado de O Vao de Abaixo, en Poio (Pontevedra). La intervención de la Guardia Civil y de la Policía Nacional se prolongó durante varias horas y dejó varios heridos, entre ellos dos agentes de la Policía Nacional, según han revelado fuentes del dispositivo.
Los hechos se produjeron después de una boda celebrada durante la tarde en Marcón, en el municipio de Pontevedra. La celebración transcurrió inicialmente sin incidentes, pero, ya de madrugada y por motivos que todavía no han trascendido, se desencadenó una fuerte discusión que acabó convirtiéndose en una pelea multitudinaria.
Alrededor de las 3:00 horas, la Guardia Civil recibió el aviso de un vecino que alertaba de una pelea de grandes dimensiones en O Vao de Abaixo, donde se estaba celebrando el convite. Varias patrullas se desplazaron hasta el lugar y, debido a la magnitud de la reyerta, también acudieron efectivos de la Policía Nacional.
La pelea comenzó con golpes y puñetazos, pero posteriormente los participantes utilizaron palos y piedras, que llegaron a lanzarse durante la trifulca. Algunas fuentes oficiales también han señalado que algunos de los implicados portaban armas blancas.
La magnitud del enfrentamiento obligó a los agentes a establecer un cordón de seguridad para separar a los dos grupos y evitar que la situación continuase aumentando de intensidad. El dispositivo llegó a contar con hasta 33 agentes de la Guardia Civil, además de efectivos de la Policía Nacional y de la Policía Local de Poio.
Dos policías heridos durante el operativo
La intervención policial también dejó varios heridos. Dos agentes de la Policía Nacional resultaron heridos leves durante el operativo, según La Voz de Galicia y Diario de Pontevedra.
Además, varios participantes tuvieron que recibir asistencia médica. Un hombre adulto acudió al Hospital Montecelo por una posible fractura del tabique nasal, mientras una mujer y un menor también fueron atendidos, según la información facilitada por la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra.
El enfrentamiento se prolongó durante aproximadamente dos horas. Hacia las cinco de la madrugada, los agentes consiguieron dispersar a los implicados y la situación comenzó a recuperar la normalidad. Los efectivos policiales permanecieron en la zona hasta prácticamente el amanecer para evitar que se produjeran nuevos enfrentamientos.
Por el momento, se desconocen las causas concretas que desencadenaron la reyerta. Lo que está claro es que, como dice el dicho, el que se casa, por todo pasa.