Luis Rendueles reconstruye el asesinato de María del Carmen Merino Perelló, una joven de 24 años y embarazada de más de ocho meses que desapareció en Mislata en octubre de 1995. Su marido, Pedro José Nueda, denunció que se había marchado después de una discusión, pero la policía comenzó a sospechar al comprobar que no se había llevado documentación, ropa ni dinero y que tampoco había intentado contactar con su madre o con su hija pequeña.
Nueda llegó a pedir públicamente noticias de Carmen en Quién sabe dónde, el programa de Paco Lobatón. Cuatro años después, mientras continuaba bajo investigación, volvió a aparecer en televisión con una nueva pareja y ganó el premio del público en el concurso Para toda la vida. La jueza y los policías que seguían el caso vieron el programa y aceleraron una investigación que amenazaba con quedarse estancada.
Las confesiones que había realizado a personas de su entorno permitieron detenerlo antes de que emprendiera el viaje ganado en televisión. Nueda sostuvo entonces que Carmen había muerto accidentalmente y admitió que había descuartizado y ocultado su cuerpo. Solo se recuperaron algunos restos de la víctima y el Tribunal Supremo terminó fijando su condena en 15 años de prisión.