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Roque Star, de nacer muerto con parálisis cerebral a desafiar la lógica: "Tengo 19 años y tengo ilusión por todo"

Roque Star, un joven de 19 años con parálisis cerebral y más de 50 operaciones a sus espaldas, ha compartido una historia de supervivencia, sentido del humor y amor por la vida. Junto a su madre, ha reivindicado la familia, la música y la actitud como motores para seguir adelante.

ondacero.es

Madrid |

Roque Star ha demostrado en Por Fin que su historia no se resume en un parte médico, sino en una forma de mirar la vida. A sus 19 años, con parálisis cerebral, más de 50 operaciones y un pasado marcado por la supervivencia desde el mismo momento de su nacimiento, se ha presentado con una definición que condensa su carácter: "Soy un chico con parálisis cerebral, disfrutando de la vida".

Su madre, María José Calvo, ha relatado que Roque nació de forma prematura tras un desprendimiento de placenta cuando ella estaba embarazada de 29 semanas de mellizos. "Él nació muerto, lo reanimaron", ha explicado. Desde entonces, la familia ha afrontado una carrera de fondo marcada por hospitales, tratamientos y una incertidumbre constante. "Lo más importante es vivir", ha resumido.

Lejos de instalarse en el dramatismo, Roque ha hecho del humor una herramienta esencial. "Lo normal es aburrido", ha dicho, reivindicando esa forma singular de estar en el mundo que incluso luce en una sudadera con el lema Normal is boring. También ha asegurado que nunca ha querido ser normal y ha defendido que su diferencia forma parte de su identidad desde el nacimiento.

Durante la conversación, ha dejado claro que su refugio diario está en la música. El rock ocupa un lugar central en su vida, hasta el punto de que ha explicado que lo primero que hace al despertarse es encender la radio. "Estoy con la radio puesta durante prácticamente todo el día", ha señalado. Ha confesado, además, su admiración por Loquillo y ha dejado claro que el reguetón no entra entre sus preferencias.

Su madre ha definido a Roque como "el pegamento de la familia" y ha explicado que el vínculo que los sostiene es el amor. El joven también ha subrayado la importancia de su entorno más cercano y ha destacado la figura de su abuelo materno, Pablo, al que ha descrito como "la persona más importante de mi vida".

Sobre cómo ha afrontado tantos años de quirófanos y hospitalizaciones, María José ha relatado la dureza de acompañar a un hijo en operaciones de altísimo riesgo, muchas veces sin saber si saldría adelante. Aun así, Roque ha resumido su aprendizaje de manera rotunda: "La vida pasa muy rápido".

Con madurez, ironía y una energía contagiosa, también ha dejado una declaración de intenciones sobre su futuro. Quiere "seguir ayudando a la gente" con su experiencia. Y hacerlo, además, sin perder nunca "ese niño" que todavía lleva dentro.