La regla de las "dos horas" que debes respetar si haces deporte con tu perro: "Cuidadito"
El veterinario Carlos Rodríguez explica en Por fin qué factores determinan las capacidades deportivas de un perro y cómo adaptar el ejercicio a sus características físicas.
Madrid |
No todos los perros tienen las mismas capacidades físicas, pero cualquiera puede disfrutar de una actividad deportiva si se adapta a sus características. Así lo asegura el veterinario Carlos Rodríguez en Por fin, donde habla de las principales claves a tener en cuenta a la hora de practicar deporte con perros.
"Lo más importante para que un perro sea deportista es lo mismo que para una persona que quiera ser deportista: intención del individuo hacia el deporte. Un animal tiene que tener la intención de hacer deporte", explica, al mismo tiempo que destaca los tres factores que son fundamentales para el rendimiento canino: la genética, la alimentación y el entrenamiento.
"Un animal puede tener una genética maravillosa, pero si tiene una mala alimentación y un mal entrenamiento, no va a ser un buen deportista", ha advertido. Igual ocurre al revés: "Puede tener una alimentación exquisita, pero si no tiene una genética suficiente, tiene que compensarse".
Entre las actividades que pueden practicar los perros destaca el agility, una disciplina que combina obstáculos, órdenes e interacción con sus dueños. Ahora bien, no todas las razas tienen las mismas condiciones físicas.
Desde un pastor alemán hasta un chihuahua
El pastor alemán, por ejemplo, es un perro versátil que puede practicar distintos deportes. Sin embargo, Rodríguez insiste en que no es necesario tener un perro grande o especialmente atlético para disfrutar de estas experiencias. "Puedes hacer deporte con todo tipo de animales. Evidentemente, adaptando la situación del deporte a sus características físicas".
La clave está en elegir una actividad adecuada para cada animal y comprobar que disfruta con ella. "El perro deportista no tiene que ganar premios, pero compaginar una actividad con un ser que quieres tanto y flipar viéndolo haciendo cosas" es más que suficiente.
La alimentación, clave para evitar riesgos
Además del ejercicio adaptado, la alimentación es uno de los principales factores a tener en cuenta en los perros a la hora de practicar actividad física. "Si tú vas a hacer deporte, una carrera larga o ejercicio, que el perro, por lo menos dos horas antes de que haga ejercicio, no coma y no beba", advierte. Igual sucede al terminar, pues el animal no debe comer ni beber de golpe debido al riesgo de "dilatación o torsión de estómago".
Por tanto, insiste: "Cuidadito. Dos horas antes, nada. Dos horas después, nada". Si el recorrido es largo, se puede ofrecer agua en pequeñas cantidades durante la actividad cuando sea necesario, pero siempre controlando la ingesta antes y después del ejercicio.