Accidente ferroviario

Un reconocido ingeniero ferroviario, sobre el accidente de Urda: "El error humano es siempre un síntoma y nunca una causa"

Gabriel Moreira

Madrid |

Un ingeniero ferroviario opina sobre el accidente de Urda | Onda Cero

Tras el accidente ferroviario en Urda, donde un tren AVE colisionó con un tren Iryo tras una concatenación de fallos, todas las miradas se están centrando en averiguar de quién es la responsabilidad del fallecimiento de, hasta ahora, 69 personas.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, señaló durante el día de ayer a un trabajador del centro de control de Atocha después de haber tomado una "decisión inexplicable" al ordenar la reanudación de la marcha de uno de los trenes mientras que otro se encontraba parado a escasos kilómetros.

Sin embargo, detrás de dicho trabajador también deben existir sistemas y protocolos que actúen ante el posible fallo de un humano. Por ello, un reconocido ingeniero ferroviario se ha pronunciado a través de sus redes sociales para desvincular la responsabilidad del controlador sobre lo sucedido.

Un ingeniero ferroviario exculpa al trabajador implicado

Los focos del trágico suceso en Toledo se encuentran sobre el controlador de ADIF que ordenó la reanudación de la marcha del tren AVE. Los audios entre el trabajador y los maquinistas a los que tuvo acceso Onda Cero mostraban el error al emitir una orden inadecuada por las circunstancias de la vía.

Sin embargo, la responsabilidad del trabajador queda en segundo plano si se tienen en cuenta los numerosos fallos que se produjeron en los sistemas. Así lo ha indicado Gareth Dennis, reconocido ingeniero ferroviario en redes sociales, que se ha pronunciado al respecto.

Lejos de apuntar al controlador, el experto explica las causas reales del choque que deja hasta ahora 69 víctimas. Tal y como apunta, la descarga de responsabilidades está siendo errónea.

"Ha habido, ya sea de forma involuntaria o deliberada, un esfuerzo en España por centrar la atención en un individuo en lugar de en fallos de gestión o ministeriales (como el fallo en completar el reemplazo de LZB en esta línea)", destaca el experto.

Y es que lejos de que la culpa pueda residir en un error humano, el ingeniero subraya los fallos que se produjeron en el LZB como principal causa del accidente, algo que depende principalmente del Ministerio de Transportes.

"El error humano es siempre un síntoma y nunca una causa", concluye en un breve mensaje en 'X', afirmando que el error del trabajador de ADIF muestra un claro debilitamiento del transporte en tren en España.

Las denuncias del CEO de Iryo sobre las caídas del sistema

Prueba del mal estado de la vía fueron los continuos avisos del CEO de Iryo, Fabrizio Favara, denunciando los problemas que la compañía encontraba en el sistema de señalización LZB en la línea Madrid-Sevilla.

Durante la comisión del Senado el pasado 5 de octubre, Favara describió el sistema como "bastante antiguo", aunque declaró que era seguro. Durante su intervención, explicó que una desconexión de la comunicación entre el tren y la infraestructura provoca la detención del convoy y que la reconexión puede prolongarse durante un tiempo considerable.

"Cada vez que la señal del tren tiene una desconexión de la señal de la tierra, el tren se para, no se puede mover", señaló el responsable de Iryo. De esta forma, el CEO ponía sobre la mesa un antecedente que invitaba a sospechar sobre el estado de la vía ferroviaria.

Por su parte, el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) también había advertido de los riesgos asociados a las averías en los sistemas de seguridad. Tras el accidente de Urda, la organización señaló directamente la caída del LZB, que obligó a los trenes a circular mediante un sistema sustitutorio. "Operar en degradado no puede convertirse en una manera de operación habitual ante las averías", advirtió en un comunicado.

El sindicato sostuvo además que este tipo de fallos se estaba produciendo "con mayor frecuencia" y reclamó que no se normalizara la circulación en estas condiciones.

Esta advertencia coincidió con la huelga de 24 horas que Semaf había convocado para este jueves 29 de octubre, antes de que se produjera el siniestro, precisamente para reclamar avances en seguridad ferroviaria.