ACCIDENTE DE TREN

Qué es la "moviola" ferroviaria y por qué es clave para investigar el accidente de Urda

Nerea Pardillo

Madrid |

Un tren AVE y otro Iryo colisionan en Urda | Alejandro Martínez Vélez / Europa Press

El choque entre un AVE y un Iryo en Urda (Toledo) ha dejado 68 víctimas mortales, convirtiéndose en el tercer accidente más grave de la alta velocidad en la historia de España, tan solo diez meses después de otro que causó 46 muertos, el de Adamuz. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha señalado que "no es asumible sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año".

Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, en su comparecencia ha calificado de "inexplicable" que desde el centro de control hayan dado la orden de reanudar el trayecto. Además, ha explicado que se ha intentado entender lo ocurrido a través de una "reproducción del accidente, llamada moviola en el argot ferroviario".

Cómo puede ayudar la moviola a esclarecer los hechos

Pero, ¿en qué consiste exactamente y cómo puede ayudar a esclarecer las causas de lo ocurrido? La moviola es una herramienta de análisis del Sistema de Ayuda al Mantenimiento (SAM) que utiliza los datos almacenados por el Registrador Jurídico (URJ). Es una reconstrucción audiovisual basada en los registros del sistema de control, la señalización, la telemetría de los convoyes y las comunicaciones de voz.

Básicamente, como si se rebobinara y reprodujera el accidente. Según el ministro, la moviola ha permitido reconstruir "buena parte de los movimientos y las conversaciones" previas, además de los audios del centro de control. En el accidente de Urda es clave porque el Registrador anteriormente mencionado puede haber detectado cambios en las señales, las órdenes emitidas por los operadores, incidencias técnicas...

El sistema LZB se ha caído por un fallo de comunicación

Sobre todo, puede ayudar a determinar qué órdenes se le dieron al AVE y cuáles al Iryo. Tal y como ha explicado Puente, la clave está en que el sistema de control LZB -que se encarga de mantener la comunicación entre el tren y la vía- se ha caído "por un fallo de comunicación de los ordenadores". Este fallo se ha mantenido en un tramo de 63 kilómetros y los trenes que circulaban por ahí se han detenido.

El centro de control de Adif ha tomado el control en ese momento y ha ordenado la reanudación de la marcha de los trenes. Sin embargo, Puente lo ha calificado de "inexplicable" porque "en ese momento había un meta 0, un tren que se tenía que detener. Con arreglo a la reglamentación, no podía reanudar la marcha con normalidad, puesto que el circuito estaba ocupado por el Iryo, además con una señal roja. A pesar de eso, se ordena o se autoriza al tren AVE que reanude la marcha".

La versión de Iryo cuestiona la versión de Puente

Tal y como han informado fuentes cercanas a Iryo a EFE y Europa Press, el tren se paró a las 8:30 horas como consecuencia de la caída del sistema LZB. Una vez que se activó el sistema alternativo ASFA-AV, el convoy reanudó la marcha, pero volvió a pararse porque se encontró una señal en blanco.

En ese momento, la maquinista habló con el centro de control de Adif para saber qué debía hacer, siguiendo el protocolo previsto. A las 8:38 horas estaba hablando con el centro de control de Adif y, diez minutos después, cuando todavía no tenía autorización para avanzar, el AVE le embistió.