Madrid |
Con motivo de la inseguridad que están sufriendo los ciudadanos de Ceuta a raíz de la crisis migratoria, ha habido un producto que se ha popularizado en la ciudad autónoma: el gas pimienta. Un producto que la diputada del Partido Popular, Ana Vázquez, ha mostrado en su intervención en el hemiciclo a modo de ejemplo de lo que tienen que usar los ceutíes en su propia ciudad para defenderse de la criminalidad. Pero, tras su uso, este producto que, además, está regulado bajo el Reglamento de Armas (Real Decreto 137/1993), puede traer consecuencias físicas a quien le entre este aire tóxico por las vías respiratorias.
Este spray le ha valido a la diputada popular la expulsión del hemiciclo y la bronca de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, por mostrar un "arma". Una compra que en España es libre para mayores de edad, mostrando el DNI, en comercios especializados, aunque también hay oferta de este producto en comercios online. No obstante, la compra de una marca de estos sprays no homologada puede acarrear consecuencias legales. Además, el principio activo del gas pimienta es el Oleoresin Capsicum (OC), un compuesto derivado de los pimientos y que es el responsable de provocar los efectos irritantes en la vista, las vías respiratorias, la piel e, incluso, en aspectos psicológicos.
Los efectos negativos de este gas son inmediatos. Pese a que es un elemento de defensa personal, puede generar a la persona 'atacada' ardor en la piel, lagrimeo excesivo, ceguera temporal, dificultad para respirar o, incluso, efectos psicológicos (ansiedad, miedo y estrés) y físicos (como indisposición). Entre los efectos pueden destacar:
No obstante, cabe destacar que la persona que use esta arma de manera irregular y, como se ha comentado, sin estar homologada, puede efrentarse a denuncias y sanciones, ya que su uso debe hacerse como defensa personal.