CALOR

Por qué no debes beber agua fría cuando tienes calor: estas son las razones

Los expertos señalan que beber agua muy fría puede provocar diversos riesgos. A pesar de que en verano lo habitual es refrescarse con agua de la nevera o que ha pasado tiempo en el congelador, a veces no es lo más recomendable.

Nerea Pardillo

Madrid |

Una jarra de agua fría | Unsplash

Mantenerse hidratado en verano cuando hace calor es fundamental por varios motivos. En primer lugar, ayuda a evitar deshidratarse. Cuando hace calor, el cuerpo pierde agua a través del sudor, por lo que si no se repone puede se puede sufrir deshidratación o llegar a algo más grave como un golpe de calor.

Beber agua también ayuda a regular la temperatura corporal, más en plena ola de calor, cuando debido la temperatura sube más de lo habitual - el cuerpo debe permanecer entre 36 grados y 37 grados -; también es vital para una buena digestión y mejora el rendimiento físico y mental. Si bien, beber agua fría en verano es desaconsejable, según los expertos.

Por qué no hay que beber agua fría en verano

Cuando hace calor, las personas tienden a aliviar esta incómoda sensación bebiendo agua muy fría, que habitualmente suele estar metida en la nevera o incluso en el congelador durante horas. Sin embargo, los expertos no recomiendan beber agua muy fría cuando hace mucho calor por varias razones:

  • El cuerpo cuando se ingiere agua muy fría gasta más energía para regular la temperatura corporal, debido a la diferencia entre la temperatura corporal y la del agua. Además, en algunas personas este esfuerzo extra puede provocar diarrea o estreñimiento, asegura Guadalupe Blay, responsable del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia en una entrevista en La Vanguardia.
  • Blay también apunta a que pueden sufrirse cortes de digestión, ya que las grasas se solidifican con el agua muy fría. Beber agua muy fría también provoca que los vasos sanguíneos del estómago se contraigan, por lo que la digestión se ralentiza.
  • Las personas que tienen migraña activa no deben beber agua fría porque puede favorecer a que padezcan con más frecuencia dolores de cabeza, según un estudio publicado en la National Library of Medicine en el que participaron casi 700 mujeres.
  • Por otro lado, el agua muy fría puede provocar que se irrite la mucosa del esófago y de la garganta y en casos muy extremos puede llegar a provocar hidrocución o "corte de digestión, según un estudio publicado en la revista de neurogastroenterología y motilidad.
  • En casos muy extremos, tomar agua muy fría puede afectar al ritmo cardíaco y provocar un infarto. "Cuando tomas bruscamente algo muy helado, pasa el frío y llega muy cerca del corazón y puede producir un espasmo muscular, sobre todo si se tiene una condición previa, es decir, si se tiene las arterias un poco tapadas, porque los vasos sanguíneos se hacen más pequeños y puede llegar a un infarto" según el doctor Tomás Borda. Si bien el doctor Antonio Álvarez-Vieitez, jefe de Cardiología del Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario (Madrid), afirma que este riesgo es mínimo y solo las personas con patologías cardiovasculares graves son las más expuestas a ello.

Por lo tanto, la recomendación general es beber agua del tiempo o ligeramente fresca para evitar estos riesgos. Los deportistas, por su parte, sí deben beber agua muy fría porque en su caso ayuda a que la temperatura corporal aumente de forma brusca, tal y como apunta un estudio publicado en la Revista de la Sociedad Internacional de Nutrición Deportiva, en el que participaron medio centenar de deportistas.