El papa León XIV oficia su primera misa de Resurrección y llama a la esperanza frente a la guerra "que mata y destruye"
El pontífice ha concluido su primera Semana Santa marcada por su presencia en todos los ritos litúrgicos desde el pasado Domingo de Ramos.
El papa León XIV ha hecho un llamamiento a la esperanza frente a la violencia de la guerra "que mata y destruye" y la "idolatría del lucro" que saquea los recursos de la tierra, en una multitudinaria misa de Domingo de Resurrección celebrada en la plaza de San Pedro del Vaticano.
En su primera misa de Resurrección, el pontífice ha avisado de que "la muerte siempre acecha" y se manifiesta en "egoísmos partidistas", la opresión de los pobres y la "escasa atención" a los más frágiles. "La vemos en la violencia, en las heridas del mundo, en el grito de dolor que se eleva por todas partes a causa de los abusos que aplastan a los más débiles", ha lamentado.
Ante miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro, decorada con flores para celebrar la resurrección de Jesucristo, el papa ha destacado la importancia de la Pascua, que es una "fuerza imparable" capaz de abrir luz incluso en la oscuridad más profunda. "Hoy necesitamos este canto de esperanza", ha asegurado, instando a los creyentes a llevar la alegría de la resurrección "por las calles del mundo".
Convoca una vigilia de oración por la paz el próximo 11 de abril
Si bien, el pontífice ha reconocido que el mensaje pascual "no siempre es fácil de acoger", especialmente cuando el "lastre de los pecados" o la soledad agotan la esperanza, aunque es un mensaje que llega "hasta en los abismos de la muerte" y "abre a la esperanza que no desfallece".
Además, ha convocado una vigilia de oración por la paz en la basílica de San Pedro del Vaticano para el próximo sábado 11 de abril. "¡Hagamos oír el grito de paz que brota del corazón!", ha pedido León XIV, al tiempo que ha criticado que el mundo está acostumbrado a la indiferencia.
Critica la indiferencia del mundo actual
"Nos resignamos a ella y nos volvemos indiferentes. Indiferentes ante la muerte de miles de personas. Indiferentes ante las secuelas de odio y división que siembran los conflictos. Indiferentes ante las consecuencias económicas y sociales que estos desencadenan", ha lamentado.
Así las cosas, ha aprovechado para retomar la expresión "globalización de la indiferencia" del fallecido Francisco, cuyo último acto antes de su muerte fue precisamente el mensaje Urbi et Orbi del Domingo de Resurrección de 2025. "¡Que quienes tienen armas en sus manos las abandonen! ¡Que quienes tienen el poder de desatar guerras, elijan la paz!", ha exclamado León XIV.
Con esta eucaristía y la posterior bendición 'Urbi et Orbi' (a la ciudad y al mundo), León XIV ha concluido su primera Semana Santa como papa, marcada por su presencia en todos los ritos litúrgicos desde el pasado Domingo de Ramos.