Oriol Balaguer, uno de los mejores pasteleros de España: "Lo más difícil es mantenerse"
Oriol Balaguer nos trae sus recuerdos más dulces y de postre sus creaciones más aplaudidas, un clásico de la repostería y chocolatería española.
Madrid |
El pastelero Oriol Balaguer ha pasado por los micrófonos de Julia en la onda para repasar su trayectoria, que le ha encumbrado como uno de los mejores de nuestro país, al que han definido como el pope del roscón y del panettone. Balaguer ha asegurado que para él dedicarse a esto es "un sueño" que viene de la "convicción y tradición familiar", ya que es hijo de pasteleros.
Ha recordado que veía a sus progenitores levantar esculturas de chocolate desde que era pequeño y por eso les dijo totalmente convencido que quería ser pastelero. Además, no jugaba con plastilina o con objetos típicos de los niños pequeños, sino que hacía "ensaimadas" y jugaba con "masa madre".
Para Balaguer su trabajo es su "pasión" y por eso se levanta "feliz" cuando suena el despertador. "Cuando te dedicas a esto que disfrutas, que se te pasan las horas y aún tienes mariposas en el estómago... es genial", ha señalado. Aun así ha reconocido que a veces es "difícil" dedicarte a lo que te gusta y por eso, en muchas ocasiones, muchos negocios de tradición familiar se ven obligados a cerrar.
La importancia de Ferrán Adriá en su vida
Oriol Balaguer ha recibido numerosos premios a lo largo de su carrera, entre ellos el galardón al mejor chef pastelero de la Academia Internacional de Gastronomía y el mejor postre del mundo en 2001 gracias a una creación de ocho texturas de chocolate. En 2014 el Mejor Cruasán Artesano de España, en 2017 el Mejor Panettone y en 2024 el mejor Roscón de Reyes. Por eso cree que "lo más difícil es mantenerse" y su reto a día de hoy es seguir trabajando "con pasión" para que los productos siempre tenga niveles muy altos.
Cuando comenzó su carrera, Oriol iba a hacer una prueba en París, pero se cruzó en su trayectoria el restaurante 'El Bulli', de Ferrán Adriá, donde trabajó durante siete años, una experiencia que ha definido como "espectacular y un antes y un después" que le ayudó a desarrollar su creatividad y a cuestionarse más las cosas, porque los cocineros de restaurantes trabajan de una forma distinta.
Así las cosas, ha admirado el trabajo de Ferrán Adriá porque lo que ha hecho es "único e histórico", aunque se le dará "más valor de lo que tiene dentro de unos años".
Su huevo de Pascua va estar expuesto en una feria en París
Sobre los dulces típicos de Semana Santa, ha desvelado que cada vez más funciona en Madrid comprar monas de Pascua, a pesar de que son típicas de Cataluña. Cuando Balaguer abrió su negocio en 2008 en Madrid costó mucho venderlas, pero las cosas han cambiado y "cada año sube el volumen de ventas". Además, ha comentado que han cambiado mucho los diseños, porque al principio eran "muy conceptuales", pero ahora son "más vanguardistas" y de todo tipo de diseños.
Uno de los huevos de Oriol Balaguer, el de Santa Lucia, va a estar expuesto en París en la muestra Estraordinaire junto a las obras de 94 pasteleros. ¿Qué diferencia al suyo del resto? "Yo me inspiré en uno de mis viajes de Brasil", ha desvelado. El huevo tiene un tamaño de 25 centímetros y parece que se está moviendo.