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"Es una negligencia brutal": la reacción de un experto en infraestructuras, tras el audio entre el centro de mando y el maquinista del Iryo

José María Pérez Revenga, presidente del comité de Edificación e Infraestructuras, reacciona a la primera comunicación entre el maquinista y el centro de mando y pone el foco en que desde Atocha no se percataran de que había otro tren parado en la vía.

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ondacero.es

Madrid |

Los audios de la caja negra del tren Iryo aportan nuevas claves sobre los instantes posteriores al accidente ferroviario. Dos llamadas, realizadas apenas segundos después del siniestro, muestran cómo el maquinista interpreta inicialmente lo ocurrido y cómo se comunica esa información al centro de control de Atocha, en un contexto marcado por la confusión y la falta de una imagen completa de la situación real en la vía.

En la primera comunicación, el maquinista habla de un "enganchón". En argot ferroviario, este término hace referencia a una incidencia grave en la que el pantógrafo, el elemento encargado de tomar corriente de la catenaria, se engancha y puede llegar a arrancar los cables de alimentación. Esto provoca la pérdida total de tensión eléctrica y el bloqueo inmediato del tren.

Eso es lo que cree el conductor que ha sucedido. Explica que el tren ha quedado parado, sin posibilidad de movimiento, y que necesita bajar de la cabina para reconocer el terreno y comprobar el alcance de los daños. En ese momento, todavía no es consciente de que se ha producido un descarrilamiento.

Es en la segunda llamada cuando el escenario cambia. Tras comprobar lo ocurrido, el maquinista comunica al centro de control que su tren ha descarrilado y que la cola invade la vía contigua. Desde Atocha le piden calma y le aseguran que no hay ningún tren circulando por esa vía en ese momento. El conductor, ya plenamente consciente de la gravedad de la situación, solicita de forma expresa la activación de los servicios de emergencia. "Necesito que envíen por favor también el servicio de urgencia. Bomberos y ambulancias, que tengo también heridos en el tren", advierte.

Para José María Pérez Revenga, presidente del comité de Edificación e Infraestructuras, lo que revelan estas comunicaciones es muy llamativo. El experto recuerda que, ante un enganchón o una pérdida de tensión en la línea, los protocolos están perfectamente definidos: el tren se detiene, se alerta de inmediato al centro de mando, se informa al resto de trenes en circulación y se comprueba de manera prioritaria el estado de la infraestructura y de las vías colindantes.

En este caso, subraya, el propio maquinista actúa conforme al procedimiento al detener el tren, comunicar la incidencia y bajar a reconocer el terreno. Sin embargo, el problema aparece en la gestión de la emergencia. El hecho de que el centro de control no tenga constancia en ese momento de la situación del otro tren implicado, ni de que se ha producido un impacto posterior, es para Pérez Revenga especialmente preocupante.

Tras escuchar los audios, su valoración es tajante: "Es una negligencia brutal". Aunque insiste en que serán los investigadores quienes deban analizar en detalle todas las grabaciones y determinar responsabilidades, considera que las conversaciones evidencian fallos graves en la monitorización y en la coordinación en un momento crítico.