ENTREVISTA EN JULIA EN LA ONDA

Nazareth Castellanos y Antonio Basanta reivindican la lectura frente a la "sobrecarga de estímulos": "La concentración está continuamente bombardeada"

Los autores de 'Un regalo de los dioses' nos cuentan la neurociencia de la lectura, una obra que reúne las perspectivas de la ciencia y las humanidades para explicar por qué leer constituye una de las capacidades más extraordinarias del ser humano.

Nerea Pardillo

Madrid |

Nazareth Castellanos y Antonio Basanta han pasado por los micrófonos de Julia en la onda para presentar su nuevo libro, 'Un regalo de los dioses' en el que hablan sobre la importancia de la lectura y por qué leer es una de las capacidades más extraordinarias del ser humano.

Nazareth Castellanos es doctora en Neurociencia por la Universidad Autónoma de Madrid, mientras que Antonio Basanta es filólogo y doctor en Literatura Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Decidieron juntarse para escribir el libro porque consideran que "hay que disolver el divorcio entre las ciencias y las humanidades", en palabras de Nazareth.

Por qué hay que unir las ciencias y las letras, en lugar de separarlas

No se conocían antes, sino que, a través de una iniciativa de la editorial Siruela, les pusieron en contacto para hacer una iniciativa que uniera las ciencias y las letras. Como ha dicho Julia Otero, van en contra de la especialización y de la segmentación, que es lo habitual en estos tiempos.

Según Antonio, es "fundamental" aproximar ambos campos por dos motivos: los dos se basan en "la búsqueda de la verdad" y porque "la humanidad se construye con humanidad y con ciencia, siempre y cuando la ciencia tenga a su vez conciencia y la humanidad sea de verdad humanística".

En el libro cuentan cómo los seres humanos hemos desarrollado la capacidad de leer porque, a diferencia del habla, que ya viene predeterminada en el ser humano, la lectura hay que aprenderla, lo cual enriquece al cerebro, ya que hay que fusionar redes que no estaban unidas antes.

Es como un juego en el que primero se transforman las letras en imágenes, las imágenes en sonidos y, aunque al principio "el niño lee y no se entera de nada, es cuando se empiezan a fusionar lo visual, lo auditivo y lo verbal", explica Nazareth, aunque lo más relevante es el momento en el que el ser humano le da "significado a los sentidos".

La importancia de cultivar la memoria y la concentración en un mundo con tantos estímulos

Aunque "cuesta mucho más" aprender a leer de adultos, porque las redes no son tan flexibles, también se puede aprender. "Es otra de las capacidades milagrosas del cerebro", apunta Antonio, que señala que el sistema educativo debería enseñar que cada persona puede esculpir su cerebro, como decía Ramón y Cajal. De la misma opinión se ha mostrado Nazareth, ya que en un mundo en el que la concentración está siendo "continuamente bombardeada", hay que seguir trabajando en la memoria.

En estos tiempos en los que la información es más accesible que nunca, debería enseñarse "la magia del aprendizaje continuo y la bendita curiosidad", en palabras de Antonio. Sin embargo, el hecho de vivir tan sobreestimulados afecta a la capacidad lectora, a la concentración...

"Ahora tenemos una gran fatiga neuronal por la sobrecarga de estímulos que, aunque no se les preste atención, el cerebro los está procesando", señala Nazareth. Por eso, ambos coinciden en que lo más importante es "qué introducimos en la memoria que realmente nos enriquezca", porque todo está relacionado: la cultura, la lectura, la creatividad...

Diferencias entre ver una película y leer un libro y los diferentes tipos de géneros literarios

Sobre la diferencia entre leer un libro y ver una película, para Nazareth la clave está en que en la película ya se nos transporta al escenario, mientras que con la lectura, tú mismo creas el mundo. "La lectura despierta nuestra imaginación, nuestra capacidad de recrear mundos; es mucho más rica", ha señalado.

Cuando una persona lee un libro y se imagina cómo es el ambiente, es como si estuviera viviendo en primera persona lo que ocurre. "Como si me sacase de mi sofá y me metiese allí, y el escenario es nuestro cuerpo", ha comparado.

También hay mucha diferencia entre lo que se lee. Las lecturas de ficción favorecen a la empatía, pero leer un ensayo "activa partes del cerebro más analíticas y de pensamiento", permite que la atención esté más focalizada y la atención más despierta. "Los recursos neuronales trabajan mucho más rápido porque están procesando información que debe pensar", ha apuntado.