La ministra de Sanidad, Mónica García, ha anunciado este viernes que su departamento explorará vías legales para exigir a las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular que faciliten la información solicitada sobre los programas de cribado de cáncer en sus territorios. La declaración se produjo tras la celebración de un Consejo Interterritorial marcado por la ausencia de las once autonomías del PP, que impidió el desarrollo completo del pleno.
La negativa de estos gobiernos regionales se produce después de que Sanidad solicitara datos sobre los cribados de cáncer de mama, colon y cérvix, un requerimiento que llega tras detectarse irregularidades en la realización de pruebas de cáncer de mama en Andalucía. Desde las comunidades gobernadas por el PP, la petición ha sido interpretada como un "movimiento político", alegando además que el Ministerio no dispone de los recursos técnicos necesarios para procesar y analizar la información.
En respuesta, la ministra García ha calificado esta postura como una maniobra política que perjudica a los pacientes y a la transparencia institucional, señalando que los consejeros del PP han desperdiciado la oportunidad de responder a las necesidades de los ciudadanos. García no dudó en criticar a los representantes autonómicos por romper lo que, según ella, era un consenso que se mantenía desde hace más de dos décadas en el pleno del CISNS.
Durante la rueda de prensa, la titular de Sanidad cuestionó retóricamente si los consejeros buscaban proteger a la población o a figuras políticas concretas, apuntando de manera explícita a la Comunidad de Madrid y acusándola de seguir una "estrategia suicida" en materia de gestión sanitaria.
Pese al plantón de las autonomías del PP, la reunión del pleno continuó con los seis consejeros restantes, abordando asuntos que no requerían unanimidad ni acuerdo previo, y permitiendo que se avanzara en otros puntos de la agenda del Consejo Interterritorial.