La misteriosa desaparición de la prima de Tadej Pogacar: la investigación apunta a una presunta secta instalada en España
Con motivo del comienzo del Tour de Francia, Luis Rendueles, Manu Marlasca y Jorge Abad abordan un caso que trasciende el ciclismo y se adentra en la investigación policial.
Madrid |
Mientras Tadej Pogacar afronta un nuevo Tour de Francia con el objetivo de ampliar su leyenda sobre la bicicleta, su familia continúa inmersa en una batalla muy distinta. Lejos de las carreteras francesas, el apellido Pogacar está ligado desde hace casi cinco años a la desaparición de una menor cuyo rastro conduce hasta España.
Se trata de Julija Pogacar, prima del campeón esloveno, que desapareció el 3 de noviembre de 2021 cuando tenía diez años. Según denuncia su padre, Peter Pogacar, la menor fue sacada de Eslovenia por su madre, Melisa Smrekar, en un presunto caso de sustracción parental que actualmente también investiga la Policía Nacional española.
Así lo han revelado Luis Rendueles y Manu Marlasca en el programa Territorio Negro, de Onda Cero, donde explicaron que la investigación está siendo seguida por la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) y por los especialistas en sectas destructivas del cuerpo policial.
Una desaparición sin rastro desde 2021
Según relató Peter Pogacar, aquel 3 de noviembre de 2021 su exmujer abandonó Eslovenia junto a Julija llevándose únicamente los pasaportes y una bolsa con ropa. Desde entonces nadie de su entorno ha vuelto a ver a la menor.
La Justicia eslovena retiró posteriormente la custodia de la niña a la madre y las autoridades europeas la consideran presunta responsable de la sustracción de la menor. La investigación también dio lugar a una orden de búsqueda internacional contra Melisa Smrekar. Sin embargo, el paradero de madre e hija sigue siendo un misterio.
La principal línea de investigación apunta a la posible influencia de una organización liderada por la eslovena Lana Praner, a la que Peter Pogacar atribuye un proceso de captación que habría afectado a su exmujer durante años.
Según explicó en Territorio Negro, Melisa comenzó a asistir en 2013 a conferencias presenciales y virtuales de esta gurú, cuyas enseñanzas mezclaban teorías conspirativas sobre las vacunas, el Covid, la tecnología, el 5G y un supuesto fin del mundo.
Con el paso del tiempo, asegura el padre, aquellas creencias fueron modificando por completo el comportamiento de la madre de Julija. Antes de desaparecer, Melisa llegó a comunicarle que pretendía abandonar la vida en las ciudades y criar a su hija "lejos de las frecuencias electromagnéticas, del Covid y de todas esas cosas", instalándose en una zona aislada de montaña.
Peter sostiene que varios antiguos integrantes del grupo le confirmaron posteriormente que numerosos seguidores abandonaron Eslovenia para instalarse en España después de que Lana Praner también dejara el país. Ese dato terminó orientando toda la investigación.
España, principal escenario de la búsqueda
Durante los últimos años, Peter Pogacar ha reconstruido por su cuenta los movimientos de varias personas relacionadas con ese entorno.
Según se ha explicado en Territorio Negro, un matrimonio seguidor de la presunta gurú viajó a España prácticamente al mismo tiempo que desaparecieron Melisa y Julija. Su recorrido pasó por Zaragoza y por la localidad asturiana de Grandas de Salime antes de perderse definitivamente su pista.
Las pesquisas también llevaron a Peter hasta Gran Canaria, donde presentó una denuncia con el apoyo de la Asociación de Ayuda e Información sobre Sectas (AFISE) y comenzó una campaña de difusión colocando carteles con una recreación del aspecto actual de Julija.
Las cartas enviadas desde distintos puntos de España
Uno de los elementos que más ha llamado la atención de los investigadores son las cartas que Melisa comenzó a enviar años después de la desaparición. Según explica Luis Rendueles, la Policía analiza los matasellos de esos envíos, remitidos desde distintos puntos del territorio español como Negreira (A Coruña), Alicante o Sant Cugat del Vallès (Barcelona).
En esas cartas, la mujer sostiene que ella y su hija se encuentran bien, niega que su desaparición esté relacionada con Lana Praner y acusa a su exmarido de haber ejercido violencia psicológica sobre ella, una denuncia que, según recordó el programa, nunca presentó ante la Justicia.
Uno de los recuerdos que conserva Peter Pogacar ocurrió apenas dos días antes de la desaparición. Julija le entregó un dibujo acompañado de un mensaje: "Querido papá, he tomado la decisión de darte este pequeño trozo de papel para hacer que un día triste sea más brillante para ti". Después le dio un fuerte abrazo.
Con el paso del tiempo, el padre cree que aquel gesto fue una despedida. Según se explicó en el programa, la menor llevaba meses sin abrazarlo porque el grupo prohibía el contacto físico con personas vacunadas contra el Covid.
El padre también conserva una grabación de voz realizada cuando Julija tenía nueve años. En ella se escucha a la niña repetir mensajes contra las vacunas, las mascarillas, el 5G y otras teorías conspirativas, además de hablar sobre la necesidad de abandonar Eslovenia para "salvarse" junto a unos supuestos "seres de luz".
A día de hoy, Julija Pogacar sigue desaparecida y la investigación permanece abierta tanto en Eslovenia como en España. Su padre mantiene la esperanza de encontrarla con vida y cree que la difusión pública del caso puede resultar decisiva para localizarla.
Coincidiendo con el inicio del Tour de Francia y el protagonismo mediático de Tadej Pogacar, la historia de su prima vuelve a situarse en primer plano mientras las autoridades continúan tratando de averiguar dónde se encuentran la menor y su madre.