Parece una frivolidad hablar del calor, pero la frivolidad empieza a ser no hacerlo. Europa ha vivido el junio más caluroso de su historia. Las olas de calor son cada vez más intensas y más mortíferas. En Alemania calculan que van más de 5000 muertos por la ola de calor de junio. En Bélgica, casi 2000. Y en Reino Unido, el promedio de visitas a urgencias superó las 80.000 por primera vez en la historia. Y se les están estropeando hasta los frigoríficos en los supermercados por tanto calor.
Han sufrido más de 40 grados, temperaturas nada habituales en el norte de Europa. Y en el sur, donde estamos más habituados a estos calores, no lo estamos a que duren tanto.
En España, siempre ha hecho calor en julio. Pero no tanto ni tan a menudo. Las olas de calor extremo ya no son excepcionales, el verano entero empieza a ser extremo. Vivimos una aceleración del cambio climático en Europa. Y cada año, otro récord. El último, los 40,7 grados en la ciudad de Barcelona: récord de toda la serie histórica.
Los incendios forestales tampoco tienen precedentes en Europa. El calor extremo aviva las llamas. La última tragedia es la de Los Gallardos, en Almería: al menos doce personas fallecían ayer atrapadas en sus coches. El martes, los coches calcinados eran la imagen del fuego en Perpiñán. Francia también está batiendo récords de superficie calcinada. Los incendios forestales han quemado un 56 % más de terreno de lo habitual en la UE.
La OMS estima que 200.000 personas han fallecido por el calor en Europa en los últimos cuatro años, 200.000, y recuerda que la mayoría de estas muertes son prevenibles. Para salvar vidas, los expertos recomiendan aire acondicionado en las viviendas de vulnerables, proteger los edificios con toldos y persianas (que en el norte no son frecuentes), habilitar refugios climáticos gratuitos y reforzar los sistemas sanitarios. Más árboles en las ciudades y más prevención en los bosques.
Antes España vendía turismo de sol y playa. Con Europa calentándose, mejor reclamo que el sol son las persianas y aire acondicionado.
El calor es cada vez más extremo,
urge que nos preparemos