Da comienzo el pontificado de León XIV: el nuevo papa recibe el palio y el anillo del Pescador
El pontífice llamó a una Iglesia unida y servicial, rechazando el papel de líder solitario. En su homilía, criticó el modelo económico que margina a los pobres y pidió que la Iglesia sea un signo de comunión y reconciliación en el mundo.
Madrid |
El nuevo papa León XIV ha recibido el palio y el anillo del pescador, símbolos de su autoridad máxima en la Iglesia Católica, durante la misa de entronización que da comienzo a su pontificado. Los encargados de realizar la entrega han sido el cardenal protodiácono Dominique Mamberti y el cardenal filipino Luis Tagle, este último a decisión expresa del nuevo papa.
Reivindica una iglesia unida y misionera
El obispo de Roma afirmó que al papa no puede ser "un líder solitario o un jefe por encima de los demás" pues "Dios, quiere a todos unidos en una única familia", en la homilía que pronunció este domingo en la misa de inicio de su pontificado en la Plaza de San Pedro antes decenas de miles de fieles y unas 150 delegaciones internacionales. "Pedro debe apacentar el rebaño sin ceder nunca a la tentación de ser un líder solitario o un jefe que está por encima de los demás, haciéndose dueño de las personas que le han sido confiadas, por el contrario, a él se le pide servir a la fe de sus hermanos, caminando junto con ellos", dijo el pontífice estadounidense.
El pontífice también ha reafirmado la necesidad de una iglesia unida contra el odio del mundo moderno y un modelo económico que "margina" a los pobres y "explota" a la Tierra, durante la homilía de la misa de inicio de pontificado. "Hermanos y hermanas, quisiera que este fuera nuestro primer gran deseo: una Iglesia unida, signo de unidad y comunión, que se convierta en fermento para un mundo reconciliado", reclamó.
Más de 150 mandatarios presentes
La ceremonia comenzó a las 10:00 horas y contó con la presencia de más de 150 delegaciones internacionales, entre ellas los Reyes de España, Felipe y Letizia, además de miles de fieles. Por parte de Italia, estuvieron presentes el presidente de la República, Sergio Mattarella, y la presidenta del Consejo de Ministros, Giorgia Meloni. Desde Perú asistió la mandataria Dina Boluarte, mientras que Estados Unidos estuvo representado por el vicepresidente James David Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio.
También asistieron los presidentes de Ucrania, Volodymyr Zelensky; de Israel, Isaac Herzog; del Líbano, Joseph Aoun, y de Polonia, Andrzej Duda. Entre los monarcas que acudieron a la ceremonia se encontraron los Reyes de Bélgica, Felipe y Matilde, así como el príncipe Alberto de Mónaco y su esposa Charlene. La familia real británica estuvo representada por el príncipe Eduardo de Edimburgo. El evento reunió además a delegaciones ecuménicas y representantes de distintas religiones.
Saludo desde el papamóvil
Antes, el papa Robert Prevost recorrió por primera vez la plaza de San Pedro en el papamóvil para saludar a los fieles que asistieron a la misa que presidió el pasado domingo en el Vaticano, Partiendo desde el Piazzale Petriano y entrando por el Arco de las Campanas, para saludar a los fieles congregados. El pontífice ha partido desde el Piazzale Petriano y entrando por el Arco de las Campanas, para saludar a los fieles congregados.
Durante la celebración se realizó el rito de imposición del Palio y la entrega del Anillo del Pescador, símbolos del inicio del pontificado. El sábado anterior a la ceremonia se difundieron las imágenes del Anillo y del Palio del nuevo Papa. En el interior del anillo estaba grabado el nombre de León XIV, mientras que en el exterior se representaba a San Pedro con las llaves y la red, evocando su misión apostólica como pescador de hombres.
El Anillo del Pescador, de profundo valor simbólico, actúa como sello que autentica la fe, una misión que según el Evangelio de Lucas fue encomendada a Pedro y que ahora recae sobre León XIV. El Palio, una estrecha banda de lana blanca que se coloca sobre los hombros, simboliza al obispo como buen pastor y, a su vez, al Cordero de Dios crucificado por la salvación de la humanidad.