Madrid |
El papa León XIV, Robert Francis Prevost de nombre de pila, asumió el papado el 8 de mayo, convirtiéndose así en el máximo representante de la Iglesia Católica en la Tierra.
Desde que llegó a la Ciudad del Vaticano han surgido numerosas especulaciones respecto a cómo será su papado. Las dudas sobre si seguirá el camino del papa Francisco o, por el contrario, optará por una ideología más conservadora fijan todas las miradas en cada primer paso que da el nuevo pontífice.
León XIV, nacido en Chicago en 1955, es el primer Papa estadounidense y también el primero con nacionalidad peruana, pues guarda un estrecho vínculo tanto con América del Norte como con Latinoamérica.
Debido a su doble nacionalidad (estadounidense y peruana), el papa León XIV domina a la perfección el inglés (su lengua materna) y el español; aunque también habla con fluidez otros idiomas, como el italiano, el francés y el portugués. Además, el Santo Padre puede leer latín y alemán.
A pesar de su gran dominio con las diferentes lenguas, hay quienes le comparan con el papa Francisco, que hablaba siete idiomas y guardaba conocimientos básicos de otras lenguas como el árabe y el eslovaco.
Conocido por su compromiso pastoral y su experiencia misionera, el papa León XIV destaca por mostrar cercanía al pueblo, humildad y diálogo. Unos valores que ha demostrado tanto en su periodo como obispo en Perú, como desde que llegó a la Curia romana.
Aunque haya decidido trasladarse al Palacio Apostólico y no continuar en la Casa de Santa Marta, igual que hizo el papa Francisco mientras vivió, León XIV guarda importantes similitudes en otros aspectos, como ser defensor de la justicia social, los migrantes y los pobres.
Otros debates, como la participación de la mujer en altos cargos dentro de la Iglesia o la consideración de la comunidad LGBT, son cuestiones que reflejan la cautela del Papa, por el momento, en reformas eclesiales.