SUCESOS

La Guardia Civil incauta en Barajas quince pangolines muertos en una maleta

Al realizar la prueba de rayos X se percataron de unos objetos de diferentes tonalidades y densidades que llamaron su atención.

Roberto Gómez Ramos

Madrid |

La Guardia Civil incauta en Barajas quince pangolines muertos en una maleta | Vídeo: Guardia Civil

La Guardia Civil incautó el pasado 16 febrero en el aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas una maleta con un total de quince ejemplares muertos de una subespecie de pangolín. La maleta la traía una pasajera de un vuelo procedente de Etiopía.

Fue en la prueba de rayos X cuando los agentes se percataron de que en el interior de la maleta había unos objetos de diferentes tonalidades y densidades que llamaron su atención. Dentro había hasta quince pangolines envueltos en plástico con un peso de 40 kilos.

Estos animales están incluidos en el Catálogo Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), por lo que su comercio internacional está prohibido.

El tráfico ilegal de especies protegidas puede estar castigados con penas de entre seis meses y dos años de prisión, además de inhabilitaciones para cazar o ejercer ciertas profesiones relacionadas con los animales.

Esta incautación se produce en el marco de las funciones de resguardo fiscal del Estado llevadas a cabo por el Instituto Armado y cuyo objetivo es prevenir el contrabando, narcotráfico, fraude u otras infracciones fiscales como autoridad aduanera.

¿Por qué se trafica con pangolines?

Los pangolines son una especie protegida por alto riesgo de extinción que existe debido a la actividad humana. Y es que estos animales son considerados los mamíferos más traficados del mundo y en algunas regiones están consideradas especies en Peligro Crítico por parte de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Sus poblaciones han caído drásticamente en los últimos años y se reproducen lentamente, factores que preocupan porque son unos animales importantes para el equilibrio ecológico ayudando al control de plagas, airear el suelo y mantener el equilibrio del ecosistema.

Estos animales están muy cotizados especialmente en zonas de China y Vietnam, donde sus escamas se utilizan en la medicina tradicional, ya que, aunque no hay evidencias científicas que respalden sus usos, se cree que ayudan con problemas de lactancia, artritis o circulación.

También hay regiones en las que la carne de estos animales se considera un manjar exótico, lo que impulsa su caza ilegal, especialmente en regiones de África y Asia. Su tráfico ilegal mueve miles de millones de dólares en el mercado negro.