La Fiscalía señala que las víctimas de violencia de género estuvieron protegidas en todo momento pese al fallo de las pulseras
Destacan que hubo "problemas puntuales" durante el año pasado, pero aseguran que fueron resueltos y que en 2025 no se ha detectado "ninguna incidencia".
La Fiscalía General del Estado (FGE) y el Ministerio de Igualdad han coincidido en destacar, tras la denuncia de los "fallos" detectados en las pulseras telemáticas para maltratadores, que "las víctimas siempre han estado protegidas". Así lo han precisado después de que la Fiscalía alertase en su Memoria correspondiente al 2024 de "múltiples fallos" detectados con estos dispositivos telemáticos, así como con el prestador del servicio.
"La Unidad de Violencia sobre la Mujer de la Fiscalía General del Estado lamenta profundamente la inquietud que una información de la Memoria 2024 relativa al dispositivo Cometa pueda estar provocando en las mujeres víctimas de violencia", ha destacado la Fiscalía en un comunicado.
Asimismo, Fiscalía ha explicado que hubo "problemas puntuales" debidos a la migración de datos que afectaban a procesos penales. Si bien, ha añadido que "no se pudo obtener la información requerida por los juzgados en un concreto periodo de tiempo", pero ha recalcado que "el dispositivo funcionaba correctamente".
"En este tiempo, la coordinación entre las distintas fiscalías fue absoluta, lo que permitió detectar el problema de inmediato y ponerlo en conocimiento de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género", ha destacado.
También ha reconocido que las "incidencias" generaron la "lógica preocupación" entre los fiscales delegados de Violencia de Género y que es esa "inquietud" la que se refleja en la Memoria, "ya que las incidencias se concentraron en un periodo concreto del año".
En este sentido, ha señalado que "la mayoría de los casos en los que no se pudieron aportar datos se resolvieron posteriormente" y que los sobreseimientos provisionales se reabrieron una vez recuperados los datos.
Mientras, el Ministerio de Igualdad ha indicado este jueves que cuenta "con todos los datos" y ha insistido en que las "incidencias técnicas puntuales" que se produjeron en la migración de datos en el momento de cambio de adjudicatario del servicio, "fueron solventadas". "No se pudo obtener información en un momento concreto del procedimiento, pero el dispositivo funcionaba correctamente para controlar el cumplimiento de la orden de alejamiento del agresor respecto a la víctima", ha apuntado.
"La memoria de la Fiscalía de 2025, que contempla esta incidencia, recoge datos de 2024 y se redacta con mucha antelación a su publicación. El problema quedó resuelto a finales de 2024 y, de hecho, en 2025 no se ha registrado ninguna incidencia", ha defendido.
¿Cómo funcionan estas pulseras?
Estas pulseras van instaladas en la muñeca o el tobillo del agresor que tiene la orden de alejamiento y a la víctima se le entrega un teléfono inteligente que alertará cuando el agresor rompa esa orden. Así se busca garantizar la seguridad de la mujer, documentar un posible quebrantamiento de la orden de alejamiento y disuadir al agresor del incumplimiento de las prohibiciones.
La ley del solo sí es sí permite que estas pulseras también sirvan para controlar la localización de agresores sexuales y también que la pulsera de un investigado o condenado se pueda sincronizar con el terminal de varias víctimas para que ésta pueda estar protegida frente a varios agresores.
Las pulseras tienen una correa que detecta roturas y manipulaciones, una vida útil de un año y se puede cargar de forma sencilla.
Las víctimas pueden, desde su teléfono, recibir notificaciones, hacer videollamadas, enviar imágenes y lanzar un mensaje de alerta al centro de control. Estos dispositivos también pueden emitir alertas visuales, sonoras y de vibración cuando el dispositivo del investigado está cerca.