Una fallida operación de aumento de glúteos, el móvil tras el asesinato a tiros de un cirujano en Marbella
El cirujano Alexander Aslani fue asesinado el pasado miércoles en Marbella tras recibir varios tiros en la cabeza. La investigación se encuentra bajo secreto de sumario.
Madrid |
El cirujano de los famosos en Marbella, más conocido como Alexander Aslani, fue asesinado a tiros el pasado miércoles por un sicario de 18 años de nacionalidad sueca y origen africano. En estos momentos se encuentra en prisión provisional, tal y como ha acordado el Juzgado de Instrucción número 1, aunque el caso continúa bajo secreto de sumario.
Todo ocurrió a las 18:00 horas, cuando el joven entró a la clínica y le disparó varias veces en la cabeza. La mujer de Alexander estaba allí, pero tras escuchar los disparos y asomarse a ver qué pasaba, se subió a una moto y desapareció. Lo rocambolesco de la historia llega cuando las autoridades que investigan lo sucedido determinan que todo viene tras una operación fallida de aumento de glúteos.
La mujer se arrepintió en el último momento de hacerse la operación
Tal y como ha contado el periodista Ángel Moya en Por fin, una mujer pagó la primera mitad de la operación, que ronda los 16.000 euros, pero el día de antes de la intervención, se arrepintió. Por eso, le pidió al cirujano que le devolviera el importe, pero este se negó. La mujer, descontenta, empezó a amenazar al cirujano, que denunció lo ocurrido a la Policía.
Si bien, la mujer dio un paso más contratando al sicario. La buena noticia es que la Policía lo detuvo rápidamente. El joven es de origen subsahariano con unos rasgos muy característicos. Aunque intentó huir por la parte de atrás para evitar a las cámaras, la Policía sabe que el modus operandi de estas personas es siempre el mismo.
Sicarios jóvenes que se alojan en pisos turísticos con nombres falsos
Resulta que, tras cometer los asesinatos, se alojan en pisos turísticos con una identidad falsa, pero las autoridades los tienen vigilados. Tras constatar cuántos suecos de origen subsahariano habían entrado en las últimas horas a la ciudad, la Policía lo tuvo fácil.
Los agentes creen que el arrestado contó con ayuda de terceras personas para perpetrar el crimen, por lo que no descartan nuevas detenciones. Además, han avisado de que cada vez se recurre a sicarios más jóvenes, porque son más baratos al no tener experiencia.
El sicario, en el momento de los hechos, iba vestido de negro, con el rostro cubierto, casco, capucha y llegó a la clínica en moto. Tras aparcar en la acera frente a las instalaciones se dirigió hasta el despacho del cirujano. Después, huyó por una vía poco transitada y sin iluminación hacia la zona residencial de Bello Horizonte, evitando la N340.