España cambia la hora a pesar del "no le veo sentido" de Pedro Sánchez y lo seguirá haciendo hasta 2031
A pesar de que Pedro Sánchez, abrió un debate en octubre, cuando se realizó el cambio al horario de invierno, y aseguró que ya no le veía sentido, la Comisión Europea acaba de renovar automáticamente el acuerdo hasta 2031.
Madrid |
Durante la madrugada del sábado al domingo a las 2:00 horas serán las 3:00 horas, porque llega el cambio de hora de marzo, por el que los españoles dormiremos una hora menos para adoptar el horario de verano. Y esto seguirá haciéndose así hasta, por lo menos, el año 2031.
A pesar de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, abrió un debate en octubre, cuando se realizó el cambio al horario de invierno, y aseguró que ya no le veía sentido, la Comisión Europea acaba de renovar automáticamente el acuerdo hasta 2031. Aunque esto no impide que un acuerdo comunitario pueda alterar el calendario de los próximos cinco años, el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) publicó el pasado 18 de marzo una comunicación con las fechas fijas de los años siguientes.
Un debate siempre presente y sin consenso
La subdirectora de la organización Time Use Initiative (TUI), Ariada Güell ha explicado a EFE que en 2026 termina el periodo automático de cinco años y habría sido "un buen momento para revisar" la cuestión, pero que si una decisión europea decide acabar con el cambio, el acuerdo "se puede revocar".
El cambio horario se implantó en la década de los 70 tras la crisis del petróleo, como justificación para ahorrar energía. Sin embargo, los ciudadanos están cada vez más cansados de ello. Además, el Parlamento Europeo votó en 2019 a favor de acabar con el cambio estacional. Pero "no hay consenso en el Consejo de la UE para eliminar el cambio horario, pese a que la ciudadanía lo reclama y el consenso científico es claro: el coste es elevado para la salud, el descanso y el bienestar general", según Güell.
Sánchez fue claro en su defensa: "No supone un ahorro energético y trastoca los ritmos biológicos", mientras que la vicepresidenta comunitaria tercera, Teresa Ribera, también se mostró de acuerdo porque las circunstancias no son las mismas que en los años 70.
Sin embargo, al no haber consenso, los relojes deberán adelantarse una hora y los días ganarán progresivamente más luz solar hasta alcanzar la cumbre el 21 de junio, fecha del solsticio de verano, cuando habrá 15 horas y cuatro minutos de luz.
Los expertos defienden el horario de invierno en lugar del de verano
Aunque el horario de verano es el favorito para la sociedad, según el CIS alrededor del 66% quiere el de verano e incluso la consulta pública de la Comisión Europea de 2018 elevó este porcentaje al 93%, los expertos insisten en que el mejor es el horario de invierno.
El cambio de hora puede alterar la salud y la productividad laboral por la fatiga y la falta de concentración. Desde la Sociedad Española de Sueño (SES) aseveran que el de invierno favorece unos ritmos biológicos más estables, mejorar el rendimiento intelectual y disminuye la aparición de enfermedades. Además, favorece una mayor sincronía entre la salida del sol y el inicio de la jornada laboral.