Eclipse total de sol: el evento astronómico que puede impulsar el turismo en la España vaciada
Para muchos municipios acostumbrados a una demanda turística estacional o limitada, la llegada de miles de visitantes va a suponer un importante estímulo económico. Los hoteles, casas rurales, restaurantes, comercios locales y empresas de actividades cuelgan el cartel de "completo", alcanzando niveles de ocupación excepcionalmente altos.
El próximo 12 de agosto, una franja de la España rural será escenario de un evento astronómico trascendente: un eclipse total de sol que será visible al 100% en un ancho de banda de 290 kilómetros de noroeste a sureste, desde Galicia hasta las Islas Baleares. Más allá de la importancia física y astronómica del evento, el impacto turístico y territorial también es de máximo interés desde un punto de vista de desarrollo económico estratégico.
La coincidencia de la trayectoria del eclipse con amplias zonas rurales de España está generando un notable aumento de la visibilidad y una gran demanda de servicios turísticos en localidades de Galicia, Asturias, Castilla y León, Aragón y Valencia. Muchos alojamientos rurales reportan una demanda muy alta y han colgado el cartel de "Completo" desde hace meses mientras que, en algunos casos, los precios de los alojamientos se han disparado.
Promover el turismo rural
Un eclipse solar es un evento culmen para el turismo astronómico, una experiencia extraordinaria para los espectadores y, vista la trayectoria de este fenómeno astronómico dentro del territorio, será un escaparate idóneo para destinos españoles poco conocidos.
En un contexto marcado por la búsqueda de experiencias auténticas, el interés por la naturaleza y la creciente valoración de los espacios rurales, el eclipse puede activar dinámicas económicas, sociales y territoriales de gran alcance.
Durante unas horas, lugares habitualmente periféricos para el turismo en España se convertirán en sus puntos centrales. Pueblos alejados de los grandes corredores turísticos van a ocupar un lugar destacado en los medios de comunicación y en los planes de viaje de miles de turistas nacionales e internacionales.
Pero, más allá de este evento efímero y puntual, la cuestión es aprovechar estos minutos de repercusión mediática mundial para convertirlos en una eficaz promoción del territorio. El reto es transformar esta demanda turística puntual en una oportunidad de realidad duradera para la España vaciada.
Despoblamiento y astroturismo
Aunque el eclipse sea ahora el principal motivo del viaje, los territorios pueden aprovechar este tirón para darse a conocer y promocionar su patrimonio tangible e intangible. Y además está la opción de desarrollar una opción que atrae a cada vez más gente: el astroturismo.
Esta modalidad de viaje engloba todas aquellas actividades vinculadas a la observación y el disfrute de los cielos estrellados y los fenómenos astronómicos, y tienen en los espacios rurales uno de sus principales escenarios de desarrollo.
En España, la calidad de los cielos, la existencia de destinos acreditados, la creciente sensibilización sobre la contaminación lumínica y la diversificación de la oferta turística rural han favorecido el desarrollo de experiencias vinculadas a la observación astronómica.
Estos espacios –muchas veces caracterizados por la despoblación, el envejecimiento demográfico y la pérdida progresiva de actividad económica– cuentan con las mejores condiciones para la observación del cielo y el astroturismo. La razón es sencilla: los mejores cielos suelen localizarse en aquellos territorios alejados de las grandes áreas urbanas, donde la contaminación lumínica es reducida y las condiciones atmosféricas favorecen la observación astronómica.
Así, la desventaja territorial del aislamiento y la escasa urbanización puede ser un activo turístico de valor.
Mirar los cielos
Por tanto, el eclipse puede ser una puerta de entrada para el desarrollo del turismo astronómico. Mientras que la observación habitual de estrellas o planetas suele atraer a nichos específicos de mercado, un eclipse genera un interés mucho más amplio y transversal. Personas que nunca habían considerado realizar una actividad relacionada con la astronomía se desplazan para vivir una experiencia única y, durante ese proceso, entran en contacto con recursos turísticos que pueden motivar futuras visitas.
Además, el astroturismo presenta características especialmente interesantes desde la perspectiva de la sostenibilidad. Se trata de una actividad de bajo impacto ambiental, compatible con la conservación de espacios naturales, que favorece la desestacionalización de la demanda turística y genera nuevas oportunidades económicas. No es casualidad que muchas de las zonas donde se espera una mayor afluencia de visitantes el próximo 12 de agosto coincidan con territorios que ya han apostado por el turismo astronómico.
Descubrir lo rural
Para muchos municipios acostumbrados a una demanda turística estacional o limitada, la llegada de miles de visitantes supone un importante estímulo económico. Hoteles y casas rurales, restaurantes, comercios locales y empresas de actividades están registrando niveles de ocupación excepcionalmente elevados.
No obstante, también es cierto que el eclipse coincide con los días de mayor ocupación de la temporada de verano, por lo que no se parte de una situación de baja demanda, sino que los turistas astronómicos se superponen a los de un periodo que ya es estructuralmente fuerte. En cambio, el impacto del eclipse sería muy diferente si se produjera en temporada baja.
De lo que se trata es de comprobar si, gracias al eclipse, se logra atraer a nuevos visitantes y turistas, que, sin ese reclamo, no habrían visitado la zona. Y tratar de fidelizar a los turistas astronómicos.
Conviene evitar interpretaciones excesivamente optimistas, pues está demostrado que los impactos positivos asociados a eventos efímeros también suelen ser temporales. Lo normal es que, una vez finalizado el acontecimiento, la demanda turística regresa a niveles anteriores. Por tanto, el verdadero desafío es transformar la atención puntual en una oportunidad duradera de desarrollo turístico y territorial. Esa es probablemente la principal oportunidad para muchos territorios de la España rural que serán protagonistas del 12 de agosto.
Una versión de este artículo ha sido publicada por la Oficina de Transferencia de Conocimiento de la Universidad Complutense de Madrid.
Frank Babinger, Profesor de Geografía en la Facultad de Comercio y Turismo., Universidad Complutense de Madrid
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.