Madrid |
Tras la muerte del papa Francisco a los 88 años de edad muchas son las preguntas que se hace la gente sobre el funcionamiento interno del Vaticano. Cómo funciona el cónclave,qué pasa en la Iglesia hasta que se nombra un nuevo papa, cuál es el protocolo tras la muerte del pontífice...
Y, por supuesto, si el papa cobra un sueldo o cuál es el salario de los cardenales del Vaticano. Francisco I se ha caracterizado por ser un papa austero y cercano a la vida terrenal, alejado de lujos. Si bien, el papa Francisco al igual que sus antecesores, no percibía un salario.
Sí disponía de dinero administrado por la Santa Sede para sus necesidades personales, que proceden de donaciones privadas, el Óbolo de San Pedro, el turismo religioso o la venta de monedas. En la entrevista que le hizo Jordi Évole en Salvados explicó que "cuando necesito plata para comprarme zapatos o algo así, voy y la pido".
Sin embargo, los miembros del Vaticano sí cobran un sueldo, a diferencia del sumo pontífice. Estos van entre los 1.200 euros hasta los 5.000 euros al mes.
Además del sueldo, los empleados del Vaticano disfrutan de otros beneficios, como viviendas a precios asequibles, atención médica privada o comprar productos en tiendas a un precio más barato que en el resto de Roma.
Sin embargo, en los últimos años el Vaticano ha tenido que apretarse el cinturón. De hecho, el papa Francisco en 2021 ordenó que se recortara el sueldo a los altos funcionarios y a los cardenales para hacer frente a la crisis provocada por la pandemia de la covid-19.
Francisco siempre ha destacado por su vida sencilla, incluso antes del pontificado. Cuando fue elegido papa fue personalmente a la pensión en la que vivía a pagar lo que le correspondía. En Buenos Aires iba en transporte público y tras ser elegido papa decidió vivir en un apartamento en la residencia Santa Marta, en lugar de en la residencia oficial.
En su funeral también va a haber muchos cambios con respecto a sus antecesores, como que solo será enterrado en un ataúd y no en tres, no será colocado sobre un catafalco ni estará a su lado el báculo papal. Estos cambios fueron introducidos por el propio Francisco en la nueva edición del Ordo Exsequiarum Romano Pontificis, el libro litúrgico que regula cómo son los rituales de las exequias del papa.