El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha escabullido dar su valoración sobre el Premio Nobel de la Paz concedido a la opositora venezolana María Corina Machado, reconocida por su lucha democrática frente al régimen de Nicolás Maduro.
El silencio del Ejecutivo despertó una ola de críticas desde el Partido Popular, que les acusa de mantener una postura “cómplice” con el chavismo y de no saber reconocer a quienes defienden la libertad y la democracia en contextos autoritarios.
Durante una entrevista en la Cadena Ser, Sánchez fue preguntado directamente por qué no había felicitado a María Corina Machado. El presidente respondió que respetaba su trabajo, pero evitó pronunciarse sobre el galardón: “Yo respeto mucho el trabajo de María Corina y espero que en Venezuela haya un proceso de democracia rotundo. Pero yo no me pronuncio sobre los premios Nobel”.
Una respuesta que contrasta con su comportamiento en años anteriores, cuando sí se expresó públicamente para felicitar a los galardonados con el Nobel de la Paz, tanto desde la oposición como ya desde la presidencia del Gobierno.
La hemeroteca de la red social X demuestra que Pedro Sánchez ha felicitado en numerosas ocasiones a los ganadores del Nobel de la Paz. En 2014, celebró el reconocimiento a Malala Yousafzai y Kailash Satyarthi, a quienes calificó como “luchadores contra la opresión de niños y defensores del derecho a la educación”. Un año después, en 2015, felicitó al Cuarteto para el Diálogo Nacional en Túnez por su papel en la consolidación de la paz.
En 2016, envió su “reconocimiento y cariño” al presidente colombiano Juan Manuel Santos tras lograr el Nobel por el acuerdo de paz con las FARC. En 2018, destacó el ejemplo de Denis Mukwege y Nadia Murad por su compromiso contra la violencia sexual en conflictos armados. En 2019, aplaudió la labor del primer ministro etíope Abiy Ahmed Ali por poner fin al conflicto fronterizo con Eritrea. Y en 2020, elogió al Programa Mundial de Alimentos de la ONU por su labor humanitaria durante la pandemia.
En todos esos casos, Sánchez no dudó en publicar mensajes de felicitación, resaltando los valores de paz, cooperación, igualdad y solidaridad que, según sus propias palabras, deben guiar la acción política internacional.
El contraste entre las felicitaciones de años anteriores y la ausencia de reacción ante el premio a María Corina Machado refleja un cambio evidente. En el pasado, Sánchez aprovechaba estos galardones para proyectar una imagen internacional comprometida con los valores democráticos y los derechos humanos. Sin embargo, en esta ocasión ha optado por una postura prudente para evitar tensiones diplomáticas con Venezuela y con sus aliados políticos en la izquierda latinoamericana.