VIOLENCIA MACHISTA

Condenado a cuatro años y medio por torturar a su pareja: degolló a su conejo delante de ella y le obligó a comérselo

Además de la pena de prisión, tendrá que realizar 240 días de trabajos en beneficio de la comunidad, no podrá comunicarse con la víctima ni acercarse a menos de 1000 metros durante 24 años y tendrá que indemnizarla con 3.420 euros por las lesiones y los daños morales causados.

Toño López-Carrasco

Madrid |

Imagen de archivo de un coche del Cuerpo Nacional de Policía. | EFE/Mariscal

El hombre llamado Belahouel A. ha sido condenado a cuatro años, seis meses y dos días de prisión por someter a su pareja a distintos episodios de violencia durante varios meses. Entre los delitos por los que ha sido condenado figuran cuatro delitos de maltrato en el ámbito de la violencia de género, lesiones, amenazas continuadas, maltrato habitual, maltrato animal y un delito contra la integridad moral.

Los hechos ocurrieron entre octubre de 2021 y enero de 2022, cuando la pareja convivía en Montserrat (Valencia). Durante ese periodo, el condenado protagonizó diferentes episodios de violencia. En uno de ellos, durante un viaje a La Rioja, golpeó a la mujer con un garrote en la cabeza, los brazos, las piernas y la cara después de discutir por la ropa que quería ponerse.

En otra ocasión, a finales de noviembre, ató a su pareja de brazos y piernas, la colocó boca abajo y la amenazó con degollarla y arrojarla a una chimenea. A mediados de diciembre volvió a atarla durante aproximadamente una hora y la obligó a caminar de rodillas sobre arroz que había esparcido por el suelo, mientras la golpeaba con un garrote y le propinaba puñetazos en los ojos.

Degolló a su conejo como "lección"

Uno de los episodios más desagradables se produjo entre el 27 y el 29 de diciembre de 2021. El hombre se enfadó con su pareja después de que, accidentalmente, le escupiera mientras utilizaba una máquina para cortarse el pelo. La ató y le colocó un cuchillo en el cuello mientras la amenazaba con que aquella noche "iba a haber sangre", que la tiraría viva a la chimenea y que arrojaría sus dientes a un campo para evitar que pudiera ser identificada.

Después, ya desatada, la obligó a sujetar por las patas a su conejo blanco mientras él lo degollaba con un cuchillo delante de ella. Mientras lo hacía, le dijo que lo hacía "para que aprendiera" y que aquella era "su lección". La mujer intentó refugiarse en el baño, pero el condenado rompió la puerta, la arrastró de nuevo hasta el comedor y la obligó a contemplar el cuerpo del animal mientras le restregaba su sangre por la cara.

Horas después, cocinó al conejo e intentó obligar a su pareja a comérselo. El episodio fue considerado dentro del conjunto de hechos por los que ha sido condenado, incluido un delito de maltrato animal. Por este último delito se le impuso además una pena de un año de prisión y tres años de inhabilitación para la tenencia de animales.

La última agresión antes de que la víctima denunciara

En enero de 2022, el hombre volvió a agredir a su pareja, esta vez con un puñetazo en la nariz porque, según los hechos recogidos en la sentencia, consideraba que hablaba demasiado. El 16 de enero, cuando la mujer decidió abandonar el domicilio y estaba recogiendo sus pertenencias, el condenado la agarró del pelo y volvió a golpearla, esta vez en el ojo izquierdo.

Al día siguiente, una patrulla de la Guardia Civil acudió al domicilio. La mujer fue examinada por un médico forense y posteriormente presentó la denuncia.

El condenado se enfrentaba inicialmente a 12 años de prisión, pero la pena se redujo al aplicarse la atenuante de alteración mental. La sentencia recoge que el acusado está diagnosticado de esquizofrenia paranoide y considera que esta circunstancia pudo afectar a sus facultades intelectivas y volitivas.

Además de la pena de prisión, deberá realizar 240 días de trabajos en beneficio de la comunidad, no podrá comunicarse con la víctima ni acercarse a menos de 1.000 metros durante 24 años y tendrá que indemnizarla con 3.420 euros por las lesiones y los daños morales causados.