Madrid |
A menudo se confunde con la tristeza, a veces con la ansiedad y otras con la soledad. Pero la depresión va mucho más allá: se define como un trastorno mental que se caracteriza por la presencia de tristeza persistente. No se trata de un mal momento o una mala racha, sino que se vuelve casi como un estilo de vida.
La depresión, según informa la Clínica Universidad de Navarra, se asocia con alteraciones físicas y cognitivas, pues afecta al desarrollo funcional del paciente, a sus relaciones sociales e incluso al lenguaje.
Según los datos disponibles, la depresión la padecen en torno al 7% de las personas a nivel mundial, siendo más común en mujeres y en las edades entre 18 y 29 años. "Tener antecedentes familiares de primer grado multiplica por dos o hasta por cuatro el riesgo de padecer depresión respecto a la población general", explica el doctor Adrián Cano, codirector del Departamento de Psiquiatría de la Clínica Universidad de Navarra.
Las causas que provocan esta patología no están bien definidas. Aun así, podría decirse que ocurre por la interacción de factores genéticos, psicológicos y ambientales.
La clasificación que realiza el Grupo Quirón Salud en uno de sus artículos es la siguiente:
La detección de algunos de estos síntomas puede ayudar a saber si la persona está atravesando un episodio depresivo. En cualquier caso, lo recomendable es acudir a un especialista en cuanto se tengan sospechas para realizar un correcto diagnóstico y empezar un tratamiento adaptado a las necesidades del paciente.