Nerea Pardillo | Agencias
Madrid |
La jueza que instruye el caso de la pasarela defectuosa de El Bocal, cuyo colapso acabó con la vida de seis jóvenes, ha citado a declarar el próximo 27 de marzo a la policía local que atendió la llamada del 112 que avisaba del mal estado y a la operadora de ese servicio de emergencias, esta última como testigo.
Además, ha pedido información sobre las llamadas y la senda costera de la que forma parte la pasarela, tanto al Ayuntamiento como a Costas. También ha citado para ese mismo día, en calidad de testigo, al vecino que el día de antes del trágico suceso llamó al 112 para informar de que la pasarela estaba rota. También tendrán que acudir a declarar los dos diclistas que avisaron de la rotura de la pasarela.
Igualmente, la magistrada ha solicitado al servicio de emergencias 112 del Gobierno de Cantabria si desde la creación de la senda costera ha recibido más llamadas avisando del mal estado de la pasarela y, en caso afirmativo, ha exigido que se entreguen los audios.
Ambas administraciones, Costas y el Ayuntamiento, tendrán que aportar expedientes administrativos y demás informes técnicos sobre el proyecto de ejecución y construcción y los que tengan acerca del estado de conservación y mantenimiento.
En la resolución, la jueza destaca el informe "detallado, minucioso y elaborado en tiempo récord" elaborado por el Grupo III UDEV de la Brigada Provincial de Policía Judicial junto con la Brigada Provincial de Policía Científica de la Jefatura Superior de Policía de Cantabria.
En cuanto a la pasarela, ha ordenado que se mantenga precintada y que se coloquen barreras físicas para evitar cualquier acceso a la misma y que no se realice ninguna manipulación, traslado o alteración de la misma. Cabe destacar que esta proviencia no es firme, porque se puede interponer recurso de forma ante la misma en un plazo de tres días, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria.
La agente de la policía recibió una llamada del 112 el lunes 2 de marzo. Un vecino había llamado sobre las 12:14 horas alertando de que la pasarela estaba en mal estado. La policía, sin embargo, no consideró que el peligro fuera realmente "grave" o "inminente" y desoyó la llamada. Además, se escudó en que no había ningún equipo operativo disponible, algo que no verificó.
Finalmente, la pasarela cedió al día siguiente a las 16:50 horas, 28 horas después del aviso del vecino. Desde la Asamblea en Defensa de la Senda Costera ya habían advertido en 2014 del peligro de la ruta de la que forma parte la pasarela rota y otras tres más, dado que discurre por "lugares peligrosos". Además, aseguran que no ha habido nunca ningún tipo de mantenimiento.