Efemérides astronómicas

El cielo de noviembre nos regala la mayor superluna del año y la última oportunidad para buscar el cometa Lemmon

Otoño se hace fuerte en noviembre dejándonos un recorte de luz que lleva los atardeceres hasta las seis de la tarde. La noche es terreno de Venus, de Júpiter y Saturno que se alternan para encontrarse con la Luna

Belén Gómez del Pino

Madrid |

Imagen compuesta por la integración de 30 minutos de exposiciones fotográficas que muestra al cometa no periódico C/2025 A6 Lemmon desde la localidad cántabra de La Hayuela | EFE/Pedro Puente Hoyos

Tenemos la luna en este inicio de noviembre dominando el cielo a punto de alcanzar su fase mensual de llena. Es la luna llena del Cazador y la tendremos el día 5 de noviembre. Es la superluna más grande y brillante del año, casi un 8% más grande y un 16% más brillante que la habitual. Y coincide con su paso por el perigeo, la menor distancia a la Tierra (356.833 kilómetros), lo que provocará mareas vivas más fuertes de lo normal.

El ciclo lunar de noviembre se completa con el cuarto menguante del día 12, la luna nueva del 20 y el cuarto creciente con que cerramos mes, el viernes 28 de noviembre.

Antes de repasar los planetas, último aviso para cazadores de cometas. Sigue en nuestro cielo el cometa c/2025 A6, Lemmon. Hemos sobrepasado ya su mejor momento de observación pero hasta el 12 de noviembre se deja ver tras la puesta del Sol, perdiendo altura desde los 41 grados (como dos palmas extendidas) de finales de octubre hasta los 26 del 10 de noviembre. Siempre sobre el horizonte suroeste. Aunque es visible a ojo desnudo como si fuera una estrella, con un pequeño telescopio o binoculares y en cielo oscuro es posible apreciar el núcleo y una pequeña cola. De forma más profesional se puede disfrutar de las dos colas, la de polvo, amarillenta y curvada, y la de iones y plasma, recta y azul. Es una oportunidad única porque Lemmon no volverá a visitarnos hasta dentro de 1.000 años.

Vamos con la visibilidad de los planetas este mes.

MERCURIO

Es prácticamente inobservable, muy bajo en el horizonte se pierde entre las luces del atardecer. En los días finales del mes se asomará al amanecer entre las estrellas de Libra

VENUS

Apuesta segura al alba brillando potente en Libra. Mantiene una magnitud de -3,8, que es como un tercio de lo que brilla la luna llena. Cada día, eso sí, lo perdemos unos minutos más tarde. A final de mes aguantará en el cielo 45 minutos antes de que la luz del amanecer lo tape.

MARTE

Muy complicada su observación este mes porque su brillo es débil, se va alejando de la Tierra y desaparece una hora tras el ocaso. A Marte lo perdemos este mes y no lo recuperaremos hasta los amaneceres de mayo de 2026.

JÚPITER

Acompaña las madrugadas hasta el alba asomándose al cielo cada día un poco antes, a final del mes aparecerá unas tres horas tras el ocaso. En noviembre mantiene una magnitud de -2,2 entre las estrellas de Géminis

SATURNO

Sus anillos siguen siendo sólo un trazo horizontal, no han recuperado aún su inclinación, pero el mes es bueno para su observación. Aguanta en el cielo buena parte de la noche en la constelación de Acuario donde es fácilmente localizable, a pesar de su brillo de magnitud 0,9.

Táuridas y Leónidas

Para cazadores de fugaces, tenemos tres oportunidades este mes. Entre el 4 y el 5 de noviembre llegan las Táuridas del Sur, aunque la luna llena nos va a impedir su visibilidad. Tienen radiante en Tauro y caen entre cinco y 10 meteoros por hora.

Una semana después, entre el 11 y el 12 de noviembre veremos caer las Táuridas del Norte, con el mismo radiante pero menos intensidad, aunque es una lluvia famosa por sus bólidos brillantes.

Y por último, entre el 17 y el 18 de noviembre esperamos las Leónidas, con radiante en Leo y una actividad de entre 10 a 15 meteoros por hora. En este caso ayuda la ausencia de luz lunar. Algún año se han dejado ver hasta 40 meteoros por segundo.

Noviembre, por lo demás, es mes de pérdida de luz. Del primer al último día el otoño nos resta 55 minutos de luz. Salvo en las islas Canarias, en el resto del territorio, el último día del mes anochece antes de las 6 de la tarde.

A cambio, el mayor número de horas de noche nos permite más tiempo para ¿mirar el cielo. ¡Felices estrellas!