El auge del teletrabajo ha cambiado la forma de entender la jornada laboral, pero también ha generado algunas ideas equivocadas sobre los derechos de los empleados. Una de las más extendidas es pensar que basta con tener un ordenador y conexión a internet para poder trabajar desde cualquier ciudad o incluso desde otro país.
Sobre esta cuestión ha advertido el abogado laboralista Sebastián Ramírez, conocido en redes sociales como "leyes con Sebas", por divulgar contenido sobre derecho laboral. En uno de sus últimos vídeos explica que el teletrabajo no autoriza al trabajador a cambiar libremente el lugar desde el que desempeña sus funciones, ya que esa ubicación suele quedar recogida en el acuerdo firmado con la empresa.
El experto señala que trasladarse a la residencia de vacaciones o a una segunda vivienda sin comunicarlo previamente a la empresa, puede suponer un incumplimiento de las condiciones pactadas. El motivo no es solo organizativo, ya que las empresas deben garantizar aspectos como la prevención de riesgos laborales, la protección de datos o la seguridad de los equipos utilizados por sus empleados.
En este sentido, el abogado recuerda que muchas compañías pueden conocer desde dónde se realizan las conexiones a través de los dispositivos corporativos o de las redes VPN utilizadas para acceder a sus sistemas.
Ramírez insiste en que, si un trabajador desea cambiar temporalmente el lugar desde el que desarrolla su actividad, lo recomendable es solicitar antes la autorización de la empresa. De lo contrario, la compañía podría iniciar un procedimiento disciplinario si considera que se han incumplido las condiciones del acuerdo de trabajo a distancia.
El abogado concluye que el teletrabajo ofrece mayor flexibilidad, pero no elimina las obligaciones pactadas entre el trabajador y la empresa, por lo que conviene revisar las condiciones del contrato antes de hacer las maletas y convertir cualquier destino en una oficina improvisada.