Aumentan las muertes y desapariciones de migrantes en el Mediterráneo en 2026 pese al descenso en llegadas, según OIM
Un informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) revela que las inclemencias meteorológicas y los conflictos han endurecido las rutas hacia Europa.
Katia Sanz Amado | Europa Press
Madrid |
La dura situación migratoria se recrudece en el mar, dejando cifras históricas de mortalidad. Durante los primeros cuatro meses de 2026, las muertes y desapariciones de migrantes han aumentado más del doble en la Ruta del Mediterráneo Central y se han triplicado en la del Mediterráneo Oriental en comparación con el mismo periodo del año anterior, todo ello a pesar de que el número total de llegadas ha experimentado un notable descenso.
Según los datos del Panorama Mundial de las Rutas Migratorias publicados por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), este trágico balance responde a una reconfiguración de los trayectos impulsada por condiciones meteorológicas extremas y cambios en las políticas de fronteras.
El informe detalla que en el Mediterráneo Central perdieron la vida o desaparecieron 821 personas, lo que representa un dramático incremento del 111 %, aun cuando el volumen de llegadas cayó un 46 %, situándose en 8.577. Más de la mitad de estas víctimas mortales se concentraron en enero, coincidiendo con el devastador paso del ciclón 'Harry' por la región.
Por su parte, la ruta del Mediterráneo Oriental sumó 244 fallecidos (un aumento del 259 %), vinculados en su mayoría a naufragios ocurridos cerca de la isla de Creta. Ante estos datos, la directora general adjunta de la OIM, Ugochi Daniels, ha lanzado una seria advertencia: "Menos llegadas no significa trayectos más seguros". Daniels ha insistido en que detrás de cada cifra hay familias destrozadas y ha recordado que salvar vidas es una responsabilidad compartida que ningún país puede asumir en solitario.
El contraste en las rutas hacia España y la movilidad global
En lo que respecta a las fronteras españolas, las dinámicas muestran un fuerte contraste. Las llegadas a través de la Ruta Atlántica de África Occidental se desplomaron un 78 % (hasta los 2.276 migrantes), marcando el descenso más pronunciado de todas las vías europeas, aunque el desplazamiento de los puntos de salida más al sur ha alargado las travesías y multiplicado los riesgos.
En el polo opuesto, la Ruta del Mediterráneo Occidental registró un aumento del 66 % en las llegadas a España (5.647 personas), un repunte impulsado fundamentalmente por el triple de cruces terrestres hacia Ceuta y Melilla.
A nivel global, el análisis de la OIM también constata cómo las hostilidades en Oriente Medio han generado desplazamientos masivos en Líbano y Siria, y subraya que casi la mitad de los 304 millones de migrantes internacionales del mundo se mueven dentro de su propia región en busca de trabajo o seguridad.