OKUPAS

Así es el método legal que ha permitido que un pueblo de Murcia expulse a 100 okupas

El pueblo murciano de Alguazas se ha convertido en referencia nacional tras lograr desalojar a casi un centenar de okupas mediante un procedimiento ingenioso y perfectamente legal: tapiando las puertas nada más quedar desocupados los inmuebles

Rafa Sanz del Río

Madrid |

Interior del hotel ocupado conocido como 'La Jungla' en el barrio de San Blas, a 26 de febrero de 2025, en Madrid (España). | Eduardo Parra / Europa Press

En las calles de Alguazas, localidad de poco más de 10,000 habitantes, los vecinos y propietarios llevaban años reclamando soluciones ante el miedo y la impotencia que generan las okupaciones. Frente a procesos judiciales largos y tediosos, el municipio murciano ha coordinado a propietarios, ayuntamiento y policía local en un método directo que podría ser clave para afrontar este problema que cada año preocupa a miles de españoles que abandonan con miedo sus casas.

"Toda tu vida pagando una casa y la dejas unos días… que te la quite otra persona es inadmisible", resume una vecina de Alguazas.

¿Cómo funciona el método del tapiado?

El procedimiento se activa en cuanto los ocupantes ilegales dejan momentáneamente la vivienda. "Cuando los okupas salen, se corta la luz y el agua, se retira la puerta y se levanta un muro de ladrillo que les impide el reingreso", expresa un vecino.

  • Policía y ayuntamiento coordinan con el propietario o los propios vecinos para vigilar el inmueble.
  • Se cortan los suministros (luz, agua).
  • Se desmonta la puerta y se construye un muro de ladrillo y cemento en su lugar.
  • De este modo, el okupa nunca vuelve a entrar y la propiedad queda protegida ante futuras ocupaciones.

Este proceso no requiere orden judicial y su legalidad queda respaldada mientras no haya una protección judicial previa para los ocupantes. La clave del éxito reside en la rapidez y la coordinación vecinal.

Resultados: casas recuperadas y barrios más seguros

El éxito del método es contundente: en pocos años, Alguazas ha liberado 94 casas y dos edificios completos, muchos de ellos en zonas problemáticas o vinculadas a la delincuencia. Solo dos intentos recientes de okupación han sido frustrados desde que el protocolo está en marcha.

Ventajas de la táctica:

- Evita enfrentamientos directos y largos procesos judiciales.

- Ha devuelto la tranquilidad a barrios enteros.

- Disuade a futuros okupas, sabedores del riesgo de quedarse sin vivienda de la noche a la mañana.

"El truco está en actuar cuando el inmueble está vacío; así se evita que la situación se complique legalmente", explican fuentes del operativo.

La iniciativa murciana se exporta

La experiencia de Alguazas ha despertado el interés de otros municipios, dentro y fuera de Murcia. Ayuntamientos y expertos en desokupación exploran replicar la fórmula en sus territorios, convencidos de que "la organización, rapidez y contundencia son el único camino para recuperar la seguridad residencial".

¿Es la solución definitiva contra la okupación?

Aunque puedan surgir críticas por lo radical de la medida, las autoridades insisten: la ley respalda al propietario en estos casos, siempre y cuando el proceso sea impecable y exista colaboración policial y administrativa. Mientras tanto, en Alguazas sus vecinos respiran aliviados y orgullosos de la determinación que ha cerrado, literalmente, la puerta a los okupas con ladrillo y cemento.

El dato es abrumador: 94 casas y dos edificios recuperados en menos de dos años.