JULIA EN LA ONDA

Así funciona el cerebro de un narcisista: "En las áreas cerebrales relacionadas con la empatía tienen otro patrón"

La ciencia estudia qué sucede en el cerebro de personas con rasgos narcisistas y cómo procesan situaciones relacionadas con la empatía, el rechazo o el sufrimiento ajeno.

Marta Pérez Miguel

Madrid |

Las personas narcisistas se caracterizan por una falta de empatía muy grande y un rechazo al sufrimiento ajeno. Asimismo, no toleran ningún tipo de crítica y no tienen miramientos en hacer sentir mal o culpabilizar a otras personas.

En un mundo en el que el ser humano debería ser empático por naturaleza, cada vez se da más visibilidad a este tipo de personalidades. Por eso, la ciencia está estudiando qué sucede dentro del cerebro de los narcisistas y cómo procesan situaciones relacionadas con la empatía, el rechazo o el sufrimiento ajeno.

En La hora rándom de Julia en la Onda, Antonio Martínez Ron explica que un equipo de investigadores finlandeses utilizó resonancias magnéticas funcionales para analizar la actividad cerebral de un grupo de personas mientras observaban vídeos sobre experiencias de incomodidad social, rechazo o aislamiento.

Diferencias entre un cerebro narcisista y uno empático

"Reclutaron a un grupo amplio de personas y los dividieron entre los que sí tenían rasgos narcisistas y los que no. A partir de ahí, los colocaron en una máquina de resonancias mientras realizaban una serie de tareas. Había un narrador que se encontraba en una situación de incomodidad social. Uno de los casos era el de una persona a la que no habían invitado a un cumpleaños y el resto de amigos le había dejado aislado y hablaba mal de él", explica.

Martínez Ron cuenta que los seres humanos en general tenemos la capacidad de empatizar con el sufrimiento ajeno y una situación incómoda como la descrita, pero, según la neuroimagen de los investigadores, el cerebro de los narcisistas funcionaba de manera distinta: "Las personas que no tenían rasgos narcisistas, en las áreas cerebrales relacionadas con la empatía —la corteza prefrontal dorsolateral y la corteza cingulada posterior— tenían patrones de actividad similares. Todos eran más o menos homogéneos".

Sin embargo, en aquellos sujetos con características narcisistas, "tenían una variedad muy amplia" y "no se parecían al resto": "Es como si ellos en estas áreas de ponerse en el lugar de otra persona, tuvieran otro patrón, otra forma de verlo, otra forma de tener actividad o procesarlo mentalmente".

¿Hay sesgo de género en el narcisismo?

Antonio Martínez Ron dice que este estudio no va a resolver el problema del narcisismo, pero sí que sirve para avanzar mucho en el conocimiento de este tipo de personas que producen "muchísimo sufrimiento a su alrededor" porque son personas que "se ven a sí mismas con una capacidad extrema y que quieren ser siempre el centro de atención. Nunca reconocen sus errores y hacen sentir mal a quienes les rodean, sobre todo para la pareja, porque tienen tendencia a denostar o a criticar muchísimo al resto de las personas que están con ellos".

¿Hay sesgo de género en el narcisismo? Martínez Ron explica que, según las estadísticas, es más frecuente en hombres: "Digamos que el porcentaje de la población se ha llegado a establecer en una media del 1%, aunque algunos estudios hablan de un 6%, lo cual hace estremecer".

Las características de un narcisista

  • Desprecio a los demás.
  • Muy poca tolerancia a la crítica.
  • Hacer sentir mal a los demás y que estos duden de sí mismos, "en el sentido de que consideras que es verdad lo que están diciendo o que la culpa es tuya".
  • Nunca reconocen sus errores.

Martínez Ron cuenta que las personas narcisistas no es que sean más que hace décadas, sino que se les da mayor visibilidad y tienen cada vez más presencia en la esfera pública gracias a que las redes sociales o determinados entornos son el medio perfecto que favorece ese protagonismo que buscan.

El "malismo" está de moda

Los expertos determinan que los ecosistemas mediáticos amplifican estas personalidades narcisistas y, por ende, las vemos más: "Se admiten mejor ciertas actitudes, como que un jugador le restriegue al otro en la cara lo increíblemente bueno que es", y ese tipo de actitudes, como señala Miguel Ángel Cajigal, son "muy llamativas para los niños", lo que supone un problema adicional vinculado con este narcisismo.

"Ese tipo de actitud donde tú te manifiestas por encima del resto hace que los niños se fijen más, ya que es más difícil que se fijen en el perfil contrario, el discreto, callado y trabajador que no destaca. Y eso también hace que se le dé más eco, no solo porque tiene más presencia mediática, sino porque se educan viendo ese tipo de modelos y calan más en ellos", explica.