Madrid |
Con un bañador, unas gafas y un gorro, la Asociación Española de Profesionales del Sector de la Piscina quiere recordar que las piscinas pueden ser aliadas clave de la salud pública, la prevención y el bienestar. "Se ha demostrado que la gente que hace regularmente actividad física en las piscinas consume menos medicación, acude menos al médico y tiene también pues una mayor movilidad, lo cual reduce toda una serie de patologías que ocurren con gente que no hace ningún tipo de actividad", ha explicado Agustí Ferrer, director general de la Asociación Española de Profesionales de Piscinas (ASOFAP).
Tras presentar el estudio 'Piscinas y salud en España' e impulsar el proyecto internacional GASIF, la patronal busca demostrar con datos su impacto en la salud, la inclusión, la accesibilidad y la cohesión social. "Este proyecto internacional lo que quiere es que haya una metodología internacional avalada por científicos de impacto, gente que mide impacto social, impacto económico, que pueda tener una metodología que podamos usar en cualquier país, de tal forma que en un futuro se pueda decir, por ejemplo, España ahorra en gasto sanitario millones de euros gracias a una inversión de mucho menos dinero en piscinas", ha indicado Ferrer.
El director general de ASOFAP ha manifestado que nuestro país es clave para este estudio por el número de piscina municipales que tiene: "España tiene una infraestructura azul para esas políticas de salud pública que es única y por eso tenemos que aprovechar esta ventaja que hoy tenemos".