SALUD

Último hallazgo que afecta a las personas más mayores: comer carne puede hacer que vivas más

Toño López-Carrasco

Madrid |

Último hallazgo que afecta a las personas más mayores: comer carne puede hacer que vivas más | Getty Images

Un estudio reciente de The American Journal of Clinical Nutrition ha llegado a la conclusión de que comer carne puede afectar en un mayor índice de longevidad. Para la investigación analizó la dieta y longevidad de más de 5.000 adultos de 80 años o más, y aquellos que consumen carne tienen una mayor probabilidad de llegar a los 100 años en comparación con quienes siguen dietas completamente libres de carne. No obstante, los expertos advierten que la interpretación no es tan simple como parece.

Contradicción respecto a otros estudios

Según la investigación, los participantes que evitaron la carne tenían menos probabilidad de ser centenarios que los que sí la consumían. Esto a primera vista parece contradecir décadas de evidencia que vinculan las dietas basadas en plantas con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y obesidad.

Sin embargo, el efecto observado no se mantuvo de forma generalizada: la diferencia en la probabilidad de llegar a los 100 años solo fue significativa entre los participantes con bajo peso corporal en edades avanzadas. Entre los adultos mayores con un peso saludable, no hubo diferencias claras entre quienes comían carne y quienes no.

Los autores del estudio señalan que la nutrición en edades muy avanzadas cambia: mantener masa muscular, prevenir la pérdida de peso y asegurar una ingesta adecuada de proteínas, vitaminas del grupo B, calcio y vitamina D se vuelve más importante que los factores que influyen en la prevención de enfermedades crónicas décadas antes.

Dieta equilibrada

Además, los resultados mostraron que quienes evitan la carne pero sí consumen pescado, lácteos o huevos, que funcionan como fuente de nutrientes clave, tenían una probabilidad de longevidad similar a las de los consumidores de carne. Esto refuerza que la diferencia podría deberse más a un equilibrio nutricional y el peso de cada uno que al simple hecho de comer o no carne.

La principal recomendación es que la nutrición en la tercera edad debe adaptarse cuidadosamente a las necesidades individuales, priorizando la ingesta adecuada de proteínas y nutrientes esenciales para mantener la salud, más allá de adherirse estrictamente a un tipo de dieta.

Se ha observado que una dieta equilibrada como lo es la dieta mediterránea puede ayudar a mantener un menor riesgo de enfermedades crónicas, menor riesgo de mortalidad y una mayor protección cardiovascular y metabólica.