MINOXIDIL

Sanidad alerta del peligro del minoxidil: el tratamiento contra la alopecia puede ser mortal para los gatos

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ha advertido que, por el contacto indirecto con la piel, las manos o la ropa de cama de sus dueños, el uso de este tratamiento podría causar la muerte a las mascotas.

Toño López-Carrasco | Agencias

Madrid |

Imagen de archivo de un gato. | Gorka Hopkins

Son miles las personas que utilizan tratamientos como minoxidil para intentar frenar la llegada de una alopecia que, en muchas ocasiones, se convierte en algo inevitable. Lo que se desconocía hasta la fecha es que el contacto de los perros y los gatos con el medicamento podría ser muy perjudicial para ellos.

Así lo ha alertado la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), que advierte de que el contacto de perros y gatos con productos de uso humano que contienen minoxidil puede provocar intoxicaciones graves e incluso la muerte. El riesgo no se limita a la ingestión del medicamento: también puede producirse a través de las manos, la piel o la ropa de cama de las personas que lo utilizan.

El aviso pone el foco especialmente en los gatos, que parecen ser más sensibles a los efectos tóxicos de este principio activo. La agencia pide extremar las precauciones en el hogar y acudir al veterinario de inmediato ante una posible exposición, incluso si el animal todavía no presenta síntomas.

Qué es el minoxidil y por qué puede ser mortal para los gatos

El minoxidil es un principio activo utilizado en tratamientos tópicos contra la alopecia androgénica en adultos. Aplicado sobre la piel, favorece el crecimiento del cabello, pero puede resultar altamente tóxico para los animales de compañía si entran en contacto con él.

Según la AEMPS, la exposición puede desencadenar problemas cardiovasculares graves, como hipotensión, taquicardia, edema pulmonar, derrame pleural e insuficiencia cardiaca congestiva. También pueden aparecer debilidad, letargo, temblores y falta de coordinación al caminar.

La agencia advierte de que los síntomas pueden ser inespecíficos, lo que dificulta identificar la causa de la intoxicación. Por ello, recomienda que los profesionales veterinarios tengan en cuenta una posible exposición al minoxidil cuando atiendan a animales con síntomas compatibles.

El contacto indirecto también puede provocar una intoxicación

Uno de los aspectos que más preocupa a Sanidad es que el animal no necesita ingerir directamente el producto para sufrir sus efectos. El minoxidil puede llegar a él a través de las manos de quien se lo aplica o mediante superficies contaminadas, como las almohadas, las sábanas y otras prendas de ropa.

La exposición indirecta a través de las personas que utilizan el tratamiento fue la circunstancia identificada con mayor frecuencia en los casos de intoxicación en gatos. Por ello, guardar el envase fuera de su alcance no es suficiente para eliminar el riesgo.

Los datos disponibles ilustran la gravedad de estas intoxicaciones. Según la información recogida por la AEMPS a partir del centro estadounidense de control de intoxicaciones animales de la ASPCA, de 211 exposiciones notificadas se detectaron síntomas clínicos en perros y gatos, incluso tras contactos con cantidades muy pequeñas, como unas gotas o unos lamidos. Entre los 62 gatos que desarrollaron síntomas, ocho fallecieron, lo que representa un 12,9%.

Además, una revisión de una base de datos europea que incluye información internacional identificó al menos ocho casos relacionados con la exposición al minoxidil: cuatro en España, tres en Bélgica y uno en Estados Unidos. Los afectados fueron tres gatos y cinco perros.