Quién puede ser donante de médula en España y cómo inscribirse: estos son los requisitos
A pesar de ser un acto voluntario y altruista, el interesado debe cumplir una serie de condiciones para tener la posibilidad de donar.
Madrid |
Donar médula ósea es un gesto solidario que puede convertirse en una oportunidad de vida para una persona que padece una enfermedad grave de la sangre. Cada año, miles de pacientes necesitan un trasplante de progenitores hematopoyéticos para tratar enfermedades como la leucemia, los linfomas, los mielomas o determinadas patologías congénitas y del sistema inmunitario. Para algunos de estos pacientes, encontrar un donante compatible puede ser la única alternativa para continuar con vida.
A diferencia de lo que muchas personas pueden creer, donar médula ósea no significa someterse necesariamente a una intervención quirúrgica ni implica que se extraiga una parte de la médula espinal. La médula ósea es el tejido que se encuentra en el interior de determinados huesos y que produce las células de la sangre. Cuando una persona se registra como donante, sus datos genéticos pasan a formar parte de un registro de donantes voluntarios que permite buscar compatibilidades con pacientes que necesitan un trasplante.
En este caso, la posibilidad de encontrar una persona compatible depende de las características genéticas de cada individuo, por lo que contar con un registro amplio y diverso resulta fundamental. Por ello, existen una serie de requisitos para aquellos interesados en donar.
Requisitos para donar médula
El proceso comienza con un registro como donante y la realización de las pruebas necesarias para determinar las características que permitirán comprobar una posible compatibilidad.
Ser compatible con un paciente no significa que la donación vaya a producirse inmediatamente. Y es que en muchos casos, pueden pasar años sin que el donante llegue a ser requerido. Si aparece un paciente compatible, el donante recibe información detallada y se realizan nuevas pruebas para confirmar que puede llevarse a cabo el procedimiento.
En España, ser donante de médula ósea es un acto altruista y voluntario. No obstante, es necesario cumplir una serie de requisitos. Estos son:
- Tener entre 18 y 40 años en el momento de la inscripción en el REDMO. Esta limitación de edad se estableció para una renovación constante del registro con donantes jóvenes, que son los más requeridos y los que mejores resultados ofrecen.
- Pesar más de 50 kilos.
- Gozar de buen estado de salud, siendo motivo de exclusión, por ejemplo, los pacientes que hayan sufrido cáncer o un ictus.
Pasos para realizar la donación
Tal y como explican desde la revista UNIR, para hacerse donante de médula ósea hay que seguir los siguientes pasos:
- Inscribirse en el Registro de Donantes de Médula Ósea (REDMO).
- Analizar la sangre y comprobar la compatibilidad HLA. La probabilidad de ser compatible y donar es muy baja, concretamente 1 entre 4.000. La inscripción en el registro de donantes no asegura que la persona pueda serlo, ya que es imprescindible cumplir el segundo paso.
- Si la médula es compatible con la del receptor, el centro de referencia de la comunidad del donante contactará con él para confirmar su disponibilidad e iniciar el proceso.
- Se realizan exámenes para garantizar que el donante esté en óptimas condiciones de salud.
- Se establece qué tipo de donación se va a hacer, aféresis o punción en la médula ósea.
Dudas frecuentes sobre la donación
Dentro de todo el proceso, muchas personas plantean diferentes dudas. Una de ellas tiene que ver con los tatuajes, y es que cualquier ciudadano puede donar siempre y cuando hayan pasado más de cuatro meses desde su realización.
En cuanto a las embarazadas, estas no podrán realizar ningún tipo de donación hasta pasados seis meses de dar a luz. Por ello, la ciudadana deberá informar al registro para solicitar una baja temporal del sistema de donaciones.
Respecto a la intervención, no existe ningún riesgo de donar médula ósea bajo el método de citoaféresis, aunque sí puede haber efectos secundarios, como dolor en la zona de la extracción tras el pinchazo con la jeringuilla. Además, la donación es totalmente anónima, por lo que se mantiene la privacidad entre donante y receptor.